El directorio de JPMorgan Chase & Co, el mayor banco de Estados Unidos, recortó a la mitad el bono del presidente ejecutivo Jamie Dimon tras una investigación por la pérdida de 6,200 millones de dólares por operaciones financieras conocidas como "ballena de Londres", dijo el miércoles la compañía.

El pago a Dimon fue recortado pese a que JPMorgan reportó que sus ganancias del cuarto trimestre del 2012 saltaron un 53% y que las utilidades para el 2012 alcanzaron un nivel récord.

Los resultados del cuarto trimestre fueron impulsados por mayores ganancias a partir de préstamos hipotecarios y un declive de los costos por créditos malos.

"Como presidente ejecutivo, el señor Dimon tiene la responsabilidad final por los fracasos que llevaron a pérdidas en la oficina principal de inversiones", afirmó el banco en un documento.

La pérdida por operaciones, que tuvo lugar principalmente en el segundo trimestre del 2012, ha sido un gran bochorno para la compañía.

El pago de Dimon para el 2012 fue de 11.5 millones de dólares, dijo JPMorgan en un documento presentado a la Comisión de Bolsas y Valores, incluyendo un salario de 1.5 millones de dólares y un bono de 10 millones de dólares.

En el 2011, Dimon recibió 23.1 millones de dólares, incluyendo el mismo salario y un bono de 21.5 millones de dólares.

La utilidad neta del banco en el cuarto trimestre creció a 5,690 millones de dólares, o 1.39 dólares por acción, desde los 3,730 millones de dólares, o 0.90 dólares por papel, del cuarto trimestre del año anterior.

Los resultados de ambos periodos incluyeron ítems especiales, detalló la firma el miércoles.

JPMorgan dijo que los ingresos por la generación de hipotecas, excluyendo pérdidas por la recompra de créditos anteriores, subieron un 51% a 1,600 millones de dólares.

Las provisiones por préstamos malos se derrumbaron un 70% a 656 millones de dólares.

"Seguimos viendo condiciones crediticias favorables en todo nuestro portafolio mayorista de préstamos y un sólido desempeño de los créditos en nuestro negocio de tarjetas", comentó Dimon en un comunicado.

La pérdida en operaciones es conocida como "ballena de Londres", el sobrenombre que los fondos de cobertura dieron al operador de JPMorgan Bruno Iksil por las posiciones desmedidas que éste tomó en derivados desde Londres para la oficina principal de inversiones de la compañía.

Las operaciones, realizadas con derivados de crédito, se volvieron demasiado grandes como para que JPMorgan pudiera salir de ellas fácilmente.

RDS