La calificadora Fitch Ratings puso en perspectiva negativa la calificación a largo plazo, de A-, de la sociedad financiera popular (sofipo) Crediclub, debido a su concentración en el segmento de las microfinanzas en la población de bajos ingresos, el cual se considera como vulnerable ante el impacto de la contingencia provocada por el coronavirus (Covid-19).

De acuerdo con la calificadora, la sofipo, que tiene un programa de emisiones de certificados bursátiles aprobado por 500 millones de pesos, tiene un buen perfil financiero para enfrentar los retos del entorno; sin embargo, es probable que la calidad de sus activos, así como su rentabilidad se deterioren debido a su concentración en las microfinanzas dirigidas a los segmentos de bajos ingresos.

Fitch considera que Crediclub tiene un perfil financiero bueno para enfrentar los retos del entorno; sin embargo, la agencia espera que la calidad de activos y la rentabilidad se deterioren debido a su enfoque y concentración en el segmento de micronanzas dirigido al nicho de población de bajos ingresos y autoempleado, el cual se considera vulnerable ante la crisis del coronavirus”, explicó la firma.

Para Juan Francisco Fernández, presidente ejecutivo de Crediclub, los argumentos que señala Fitch son una posibilidad que todavía no se materializan al no conocer el impacto económico que significará la contingencia que se vive en la actualidad.

“Si algunos indicadores se van deteriorando de manera importante, la agencia bajaría la calificación, pues lo ve como una posibilidad, pero no es que nada que se haya materializado… al día de hoy no estamos seguros de qué tamaño va a ser el golpe para la economía”, detalló en entrevista el directivo de la sofipo.

De acuerdo con Fernández, en la actualidad la sofipo ha ofrecido programas de apoyo a sus clientes con el fin de mantener una cartera sana, mismos que están alineados con las facilidades contables que hace algunos días anunció la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para el sector de las financieras populares.

“La CNBV nos ofreció a todas las sofipos un paquete de criterios contables que nos ayudan a instrumentar programas de apoyo para diferirle los pagos a las personas que tienen interrumpida su actividad productiva”, acotó el directivo.

Según Fernández, los clientes de la sofipo que se vean afectados en su actividad laboral pueden solicitar un diferimiento del pago de su crédito que puede ser desde ocho semanas hasta seis meses.

“Mucho viene por ahí, por el lado de ayudarle al cliente a poder pagar en momentos que se interrumpe su actividad productiva”, comentó.

Herramientas digitales

Fernández destacó que, en el 2009, cuando se vivió una contingencia parecida a la que se vive actualmente, el sector de microfinanzas demostró un buen comportamiento; sin embargo, para la contingencia actual, sí fue necesario el actuar de la autoridad para otorgar facilidades, tanto en materia contable como en cuestión de avalar el uso de herramientas digitales.

“Tenemos años trabajando en desarrollos digitales, algunos ya están operando y algunos que están en proceso de autorización por la CNBV (…) es de relevancia poder mantener el contacto con los clientes sin tener contacto físico, poder hace una nueva dispersión contrato de crédito, sin poner en riesgo al cliente o a los empleados centralizando algunas funciones, dando seguimiento remoto a otras”.

Fernández resaltó que la sofipo cuenta con liquidez y capital suficiente para poder hacer frente a la contingencia y, además, dispersar mayor crédito.

Números Crediclub a julio del 2019:

  • 252,554 clientes.
  • 94 sucursales.
  • 1,571 millones de pesos en activos.
  • 1,287 millones de pesos era su cartera vigente.
  • 1.15% era su Índice de Morosidad.
  • Fuente: CNBV.