Si bien el crecimiento del ecosistema de tecnología financiera en México y América Latina ha sido positivo en los últimos años, es necesario que las plataformas de esta industria provean salud financiera a sus usuarios, es decir que puedan administrar correctamente sus finanzas personales y accedan a servicios financieros cuando lo requieran, así como planear un futuro estable.

En el estudio “El estado de las startups de salud financiera en Latinoamérica”, se explica que tanto inversionistas como otros participantes del ecosistema fintech deben de ejecutar roles de apoyo para tener una incidencia más sustentable en los usuarios que atiende.

“Si queremos que la salud financiera alcance su máximo potencial, los inversionistas y otros participantes del ecosistema necesitan ejecutar roles de apoyo; incluyendo a los líderes gubernamentales y a las organizaciones de apoyo a emprendedores”, destaca el documento.

En la parte regulatoria, el documento enfatiza la labor que ha realizado el gobierno de México para impulsar la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, promulgada en marzo del 2018 y que actualmente se encuentra en una fase de definición vía la normativa secundaria.

“La Ley Mexicana para Regular Instituciones de Tecnología Financiera del 2018 otorgó una buena práctica para crear un ambiente específicamente para fintech y ofreció un marco legal claro que funcionaba con crowdfunding o pagos electrónicos.

Inversionistas deben ser pacientes

De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo y Finnovista, la inversión en fintech mexicanas creció 52% después de que dicha ley fue aprobada”, destaca el documento.

Respecto a la parte de la inversión, si bien los recursos han fluido para las plataformas fintech en la región, en línea con los que sucede en el sector tecnológico específicamente de Estados Unidos, el documento detalla que muchas veces los proyectos necesitan tiempo para que generen tracción, por lo que los inversionistas deben de tener paciencia.

“Pero este tipo de crecimiento acelerado no es siempre sustentable y algunas de estas fintech necesitarán un poco más de tiempo para generar tracción. Por ello, es necesario que los inversionistas provean capital paciente”, se puede leer en el documento.

Asimismo, el estudio indica que si bien la mayor parte de la inversión que fluye en la región para el ecosistema fintech, se concentra en Brasil y México, es necesario que exista una diversificación para potencializar las plataformas de otros países.

“La mayoría de los países de Latinoamérica están desarrollando innovación de gran importancia en la materia de salud financiera. A través de nuestro programa, pudimos conocer grandiosas fintech en países que los inversionistas usualmente pasan por alto como Argentina, Chile, Colombia y Ecuador”, indica el documento.

El análisis resalta el apoyo que han brindado este tipo de plataformas para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en el país, un sector que califica como desatendido por los otros competidores en el mercado financiero.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx