El 2 de diciembre de 1969, Fábrica de Billetes de la Ciudad de México vio la luz. Antes, las piezas se producían en el American Bank Note Company.

En estos 50 años de operación, la Fábrica de Billetes del Banco de México (Banxico) ha emitido ocho familias de billetes y con la experiencia ha ido perfeccionándose para producir piezas que integran innovaciones para verificar la seguridad de los billetes, belleza en el diseño e historia.

En el 2006, por ejemplo, México fue el segundo país del mundo en usar el hilo de seguridad de 3D en sus billetes, después de Suecia. Se trata de un elemento que permite reconocer fácilmente la autenticidad de la pieza y es uno de los elementos de seguridad que no se ha logrado falsificar en ninguno de los 50 países, donde se utiliza.

Este hilo 3D se encuentra en el extremo izquierdo de los billetes de denominación de 100, 200, 500 y 1,000 pesos, que son los de mayor denominación y se observa al girar la pieza.

La experiencia mexicana para incorporar el hilo de seguridad en los billetes mexicanos fue tomada en cuenta por la Tesorería de Estados Unidos, que envió a México a sus especialistas de la Oficina de Grabado e Impresión de EU (BEP), a la Fábrica de Billetes, para conocer el proceso de incorporación del hilo 3D en las piezas mexicanas, reveló el director de emisión del Banco de México, Alejandro Alegre, a El Economista, el año pasado.

Alegre es también cajero principal de Fábrica de Billetes, y tiene entre otras responsabilidades, la de firmar los billetes del país, conforme lo marca la ley.

El diseño de los billetes mexicanos ha conseguido premios, como el recibido por la nueva pieza de 500 pesos lanzado en 2018, que quedó entre “los 20 más bonitos del mundo”, según el concurso realizado por la Sociedad Internacional de Billetes Bancarios (IBNS por su sigla en inglés).

Con la firma de una mujer

En estos primeros 50 años de la Fábrica de Billetes del Banco de México, también quedó plasmado el paso de mujeres que han hecho historia.

Cada 50 millones de billetes, un miembro de la Junta de Gobierno del Banco de México los firma, de modo que ya tenemos en circulación piezas signadas por la Subgobernadora Irene Espinosa Cantellano, quien se integró al cuerpo colegiado en 2018.

La Subgobernadora Espinosa es la primera mujer en el cargo que firma los billetes, pero no es la primera mujer que los ha signado. Antes que ella, María Evelia Heréndira Hernández Barba, que fue Cajera Principal de Fábrica de Billetes, también los firmó.

Los billetes mexicanos se han caracterizado en su diseño por retratar a próceres de la historia de México, desde sus inicios. Y continuará la tradición en la nueva familia de billetes, de la serie “G” que paulatinamente ha comenzado a circular desde el año pasado con el billete de 500 pesos, que tiene ahora a Benito Juárez, en el frente.

En distintas denominaciones de los billetes fabricados y diseñados en México, ha estado Sor Juana Inés de la Cruz, “la Décima Musa”, que a partir del año entrante migrará del billete de 200 al de 100 pesos. Esta fue la primera serie diseñada y producida en la Fábrica de Billetes del Banco de México.

También está previsto que aparezca Hermilia Galindo, profesora, feminista y política de la época posrevolucionaria así como Carmen Serdán, revolucionaria mexicana, cuyas imágenes estarán en el billete de 1000 pesos, que también está planeado para circular el año 2020.

Y Rosario Castellanos, escritora y poeta mexicana, quien será la imagen del billete de 2,000 pesos, la denominación más alta que tendrá esta nueva familia de billetes cuya fecha para circular está por definirse.

Cronología mexicana en papel

La primera fabricación nacional de billetes conocida como “Tipo A”, estuvo integrada por 13 denominaciones que iniciaban en los 5 pesos y llegaban hasta los 100,000 pesos. Su uso entre los mexicanos se mantuvo vigente de 1969 a 1991. Estas altas denominaciones reflejaban los diversos procesos inflacionarios y la depreciación de la moneda.

Con el fin de simplificar el manejo de las cantidades en moneda nacional, el 18 de junio de 1992, se estableció que a partir de 1993, se emplearía una nueva unidad del sistema monetario en México, equivalente a 1000 pesos de la unidad anterior, que llevaría el nombre de “nuevos pesos” y se identificaba anteponiendo el símbolo “N$”.

Para cumplir con esta disposición, Banxico emitió en 1992 una nueva serie de billetes en denominaciones de 10, 20, 50 y 100 pesos donde aparece el adjetivo “nuevo”, que era identificada como familia “Tipo B”.

Esta familia de billetes estuvo en circulación durante dos años, y fue en 1994, cuando se emitió la nueva familia de billetes “Tipo C”, con nuevo diseño, que estuvo integrada por las denominaciones de 10, 20, 50, 100, 200 y 500 nuevos pesos. Por primera vez, los billetes mexicanos tenían dos tamaños: el más reducido para las denominaciones más bajas (10, 20, 50 pesos) y los más grandes para las más altas.

Fue hasta el año 2004, cuando se fabricaron los billetes con la denominación más alta hasta ahora, en esta nueva etapa de 1000 pesos, correspondiente a la serie “D”, donde por primera vez se utilizó el papel de algodón para la impresión.

Este medio siglo de vida de Fábrica de Billetes, se celebra desde el año pasado con el lanzamiento de la nueva familia de billetes, tipo “G”, que comenzó con la circulación, del nuevo diseño del billete de 500.

Todos los billetes de la nueva familia, estarán ilustrados en el anverso por los ecosistemas característicos de México que incluyen flora y fauna, y al frente tienen a los principales representantes de las distintas épocas históricas de México, presentados en forma cronológica desde México Antiguo, con la fundación de la Ciudad de México-Tenochtitlán en el billete de 50 pesos, que será la más baja denominación hasta el de 2,000 pesos, correspondiente al México Contemporáneo.

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