El fraude del que fueron víctimas los ahorradores de la sociedad financiera popular (sofipo) Ficrea ha hecho resurgir la duda en la población mexicana respecto de si es seguro o no invertir su dinero en el sistema financiero nacional.

La Asociación de Bancos de México (ABM) ha recordado -a raíz de este hecho- que 98% o más de los ahorradores de la banca está cubierto por el fondo de protección respectivo.

Esto lo digo porque es un dato de cultura financiera que a veces nos pasa desapercibido y que es importante tener en mente, particularmente cuando ahorramos en estas entidades, o peor aún en entidades que pertenecen al sector informal, donde evidentemente no hay ningún seguro de garantía y de depósitos, y son significativos , ha dicho Luis Robles, presidente de los banqueros de México.

El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) surgió en 1998 en sustitución del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa).

Sus funciones principales son administrar el seguro de depósitos y ayudar a una salida ordenada de bancos con problemas financieros, como fue el caso de Bicentenario en julio del 2014.

Para ello cobra cuotas mensuales a las instituciones de este tipo. A noviembre pasado, el Fondo de Protección al Ahorro Bancario ascendía a 19,755 millones de pesos.

De esta manera, los ahorros de los usuarios de la banca están garantizados hasta por una cantidad equivalente a 400,000 unidades de inversión (Udis), que a la fecha equivalen a poco más de 2.1 millones de pesos.

Las operaciones que cubre este seguro son las denominadas obligaciones garantizadas entre las que se incluyen los depósitos, préstamos y créditos.

Esta cifra contrasta fuertemente con el Fondo de Protección de la sofipos que, de acuerdo con datos recientes, ascendía apenas a 275 millones de pesos. Aquí la garantía para cada ahorrador es, a lo mucho, de 25,000 Udis, o lo que es lo mismo, poco más de 130,000 pesos.

En el caso de la sofipo Ficrea, algunos ahorradores tenían invertidas en la institución cantidades mucho mayores a las garantizadas por este fondo de protección, lo que ha generado el enojo e incertidumbre de los usuarios de esta financiera popular -hoy con la autorización revocada- ya que temen no recuperar sus recursos que, en algunos casos, representan los ahorros de toda su vida.

Aunque tanto los bancos como las sofipos son entidades autorizadas y supervisadas por las autoridades financieras, las financieras populares tienen menos de 10 años en el sistema y la regulación no es tan fuerte como lo es para la banca.

Las reglas están establecidas, el seguro de depósitos en la banca es 400,000 Udis (...) no hay que olvidar que los depósitos están garantizados por el IPAB, y que 98% o más de los ahorradores que hoy tienen sus ahorros en la banca está cubierto por ese seguro , enfatiza el presidente de la ABM.

eduardo.juarez@eleconomista.mx