Una banda de hackers que atacó el mes pasado al privado Banco de Chile logró robar cerca de 10 millones de dólares, los que en gran parte terminaron en cuentas en Hong Kong, dijo el gerente general de la firma en una entrevista a un medio local este fin de semana.

Banco de Chile, la segunda entidad financiera de ese país, desconectó unas 9,000 estaciones de trabajo en sus sucursales el 24 de mayo en un intento por frenar la propagación de un virus que habría servido de distracción para sustraer el botín, según dijo el gerente general de la entidad, Eduardo Ebensperger, al diario La Tercera.

“Encontramos algunas transacciones extrañas en el sistema SWIFT (donde los bancos a nivel internacional remesan sus transacciones a distintos países). Ahí nos dimos cuenta de que el virus no era necesariamente el tema de fondo, sino que al parecer querían defraudar al banco”, explicó el ejecutivo.

Ese día, los atacantes iniciaron una serie de transacciones fraudulentas para intentar sacar dinero de la firma. Al darse cuenta, desde el banco comenzaron a cancelar dichas operaciones, pero cuatro tuvieron éxito y hasta ahora los montos no han podido ser recuperados, explicó el medio.

Según un análisis forense de Microsoft, se trató de un ataque internacional sofisticado, de bandas a nivel mundial, posiblemente de Europa del Este o Asia, agregó.

El banco, controlado por la familia local Luksic y el estadounidense Citigroup, ya presentó una denuncia criminal en Hong Kong, dijo Ebensperger.

El caso sería el mayor ciberataque sufrido por un banco chileno, y se suma a otros contra instituciones financieras en la región y el mundo.

Citan a comité de ciberseguridad

De acuerdo con el diario, hasta el momento, el fraude no ha afectado a los clientes, aunque condujo a que los reguladores y el gobierno intervinieran y programaran reuniones para el martes.

De acuerdo con Rodrigo Ubilla, subsecretario del Interior, “el martes se reunirá el Comité Interministerial de Ciberseguridad para avanzar en la implementación de la estrategia de ciberseguridad”.

Asimismo, puntualizó que la instancia “responde al trabajo planificado por la subsecretaría y es a nivel de gobierno”.

El comité, compuesto por diversas subsecretarías del país, se encarga de analizar y definir la política nacional de ciberseguridad, así como de identificar amenazas potenciales y actuales. También debe analizar y proponer alternativas de estructura orgánica para la ciberseguridad en el país, por lo que debe estudiar la legislación vigente aplicable en materia de ciberespacio, pudiendo proponer modificaciones constitucionales, legales y reglamentarias que sean necesarias.

Al mismo tiempo, también se reunirán los reguladores del sector financiero. El Ministerio de Hacienda chileno convocó al Grupo de Trabajo de Continuidad Operacional, que se encarga de estudiar los riesgos operacionales en la industria financiera, y congrega a equipos técnicos de supervisión y regulación del banco central chileno, así como de la Superintendencia de Bancos, de Pensiones, y de la Comisión para el Mercado Financiero.

“Este grupo le informará los resultados de este análisis al Comité de Estabilidad Financiera”, dijeron desde el Ministerio de Hacienda.

Por su parte, Eduardo Ebensperger dijo: “Si bien tenemos antivirus y una serie de controles y monitoreo, hay que intensificarlos. Tomaremos todas las medidas que sean necesarias para seguir investigando y resguardando a nuestros clientes como lo hemos hecho hasta ahora. Éste es un nuevo método que desde Chile lo veíamos un poco lejos, pero ahora viene bajando a Latinoamérica”.

Incluso, a mediados de abril ocurrió un ciberataque a la conexión del sistema de Pagos del Banco de México, en el que sustrajeron 15 millones de dólares de instituciones financieras.

De acuerdo con The Boston Consulting Group, las empresas chilenas gastaron 195.7 millones de dólares en ciberseguridad en el 2017, un aumento de 4.1% respecto del año anterior, aunque esta cifra, que corresponde a 0.06% del Producto Interno Bruto, queda muy alejada de 0.15% que gastan en otras regiones del mundo, como Japón, Canadá, Estados Unidos y Australia.