A lo largo de este sexenio, el sector financiero se ha mantenido sólido y bien capitalizado, a pesar de los fuertes escenarios de incertidumbre que se han tenido a nivel mundial y la volatilidad en el tipo de cambio, consideró José Antonio González Anaya, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“El sector financiero, al igual que la economía mexicana, enfrentó vientos en contra como un menor precio del petróleo, una desaceleración en Estados Unidos y mucha volatilidad a nivel mundial. Pese a esto, a México y al sector financiero les fue bien”, dijo a El Economista.

Desde su oficina en Palacio Nacional, refirió que lo anterior se pudo mitigar en gran medida por las reformas estructurales como la reforma financiera, que entró en vigor en el 2014 y que ayudó a que 12 millones de personas tuvieran acceso a servicios financieros que antes no tenían.

Además, indicó que México está en proceso de adoptar las reglas de Basilea III antes que muchos otros países, lo que le permitirá tener un sector financiero más blindado y supervisado para reducir fuertes escenarios de volatilidad.

A su parecer, el último reporte del Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (GAFI) habla de los avances que se han hecho contra el lavado dinero, pero también señala la necesidad de implementar medidas ante los cambios tecnológicos que se están teniendo en el sistema financiero y cómo se pueden ligar con la parte procesal y judicial.

LEY FINTECH INNOVA SISTEMA FINANCIERO

A propósito de la recién aprobada Ley Fintech, el titular de la Secretaría de Hacienda comentó que esta ley viene a fortalecer e innovar el sistema financiero ante el avance acelerado de la tecnología, que permite utilizar nuevos mecanismos de financiamiento.

Asegura que la regulación que tendrán las operaciones de financiamiento colectivo como el crowdfunding, monederos electrónicos, así como las transacciones que se realicen con activos virtuales como el bitcoin, se harán bajo un principio fundamental: la protección del consumidor.

Para ello, se contará con la supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el Banco de México (Banxico) y de la misma SHCP.

A su parecer, la tecnología juega un arma de dos filos en el sector financiero, pues si bien puede ayudar a mejorar e incrementar la inclusión financiera en el país, también puede representar un instrumento para incrementar el riesgo de defraudación o lavado de dinero.

“SE ENTREGARÁ UNA ECONOMÍA ESTABLE”

El funcionario afirma que la SHCP entregará una economía estable, finanzas públicas sanas y transparentes, independientemente de quién gane las elecciones presidenciales el próximo julio.

Por su experiencia en el Instituto Mexicano del Seguro Social y en Petróleos Mexicanos, se confía de que la SHCP cumplirá con sus metas de lograr por segunda ocasión un superávit primario, así como reducir la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto.

“La economía y las finanzas están bien blindadas porque, en mi opinión, es un paquete razonable, no hay variables que estén fuera de la realidad (...) tenemos un buen crecimiento económico, un precio del petróleo que nos cubre y posibles incrementos en las tasas de interés que tomamos en cuenta (...) pero las sorpresas nunca faltan”, señaló.

Aunque estará menos de un año al frente de la Secretaría de Hacienda, González Anaya parece disfrutarlo o al menos eso mostró al describir el escritorio de madera tallada que tiene en su oficina, el cual, presume, existe desde 1905.

De la fotografía que está sobre un mueble cercano a su escritorio, donde aparece caminando por los pasillos de lo que parece ser Palacio Nacional junto con su tocayo y candidato a la Presidencia por el PRI, no hizo mención alguna.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx