El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) informó que el sistema financiero mexicano continuó enfrentando la pandemia de Covid-19 desde una posición sólida en general, aún ante escenarios adversos como los simulados en las pruebas de estrés que se presentarán en su informe anual en los próximos días.

El CESF, que está integrado por las principales autoridades financieras del país, destacó que el sistema bancario muestra, en su conjunto, una situación de fortaleza, con una posición sólida de capital y niveles de liquidez por encima de los mínimos regulatorios aplicables.

Asimismo, aseguró, otros intermediarios financieros mantienen, en general, niveles de riesgo que se consideran acotados.

Seguirá atento a evolución de la cartera

Sin embargo, el CESF resaltó que el impacto de la pandemia sobre la cartera de crédito de los sectores más vulnerables, se ha reflejado en un aumento moderado en los índices de morosidad, por el incremento en la cartera vencida, en un entorno de disminución del saldo agregado del crédito.

“Así, aunque los resultados del sistema bancario en su conjunto bajo los escenarios de estrés muestran resiliencia ante los riesgos crediticios, el consejo seguirá atento a la evolución de la cartera asociada a dichos sectores”, puntualizó.

El CESF mencionó que en algunas instituciones persisten elementos de vulnerabilidad específicos, asociados a la concentración de sus fuentes de financiamiento.

Refirió que la actividad económica en México seguirá sujeta a la dinámica de la pandemia y el progreso en la vacunación, así como a la evolución de los sectores más afectados.

“Por lo tanto, se mantienen los riesgos de una recuperación más lenta de la economía nacional, de una mayor recomposición de flujos internacionales hacia activos de menor riesgo y de posibles ajustes en la calificación crediticia de Pemex y del soberano, con las potenciales implicaciones para nuestro sistema financiero”, expuso.

Persisten riesgos por posible apretamiento de condiciones financieras globales

El CESF agregó que en México los mercados financieros han tenido un comportamiento mixto, y detalló que el peso mexicano ha presentado volatilidad, mostrando cierta depreciación desde diciembre; y por otro lado, las tasas de interés de mediano y largo plazos han aumentado en línea con otros mercados emergentes.

“Así, persisten riesgos para el sistema financiero mexicano asociados a un posible apretamiento de las condiciones financieras globales, en caso de que éstas mantengan cierto grado de volatilidad, así como a cambios en la dinámica de los flujos de capitales globales, en particular ante la posibilidad de que se presenten reajustes de portafolios entre activos riesgosos”.