En el 2019 hubo una desaceleración del crédito. Si bien algunos portafolios como el de vivienda tuvieron crecimientos importantes, en general el financiamiento que otorga la banca al sector privado, mostró crecimientos menores a tono con el nulo repunte del Producto Interno Bruto (PIB).

Sin embargo, el gremio bancario ve diversos factores que harían que la economía mexicana crezca más, y por lo tanto que el crédito fluya de manera más importante el siguiente año.

El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Niño de Rivera, ha comentado que, de acuerdo con diferentes pronósticos, la estimación de crecimiento del PIB para el 2020 es de entre 1.0 y 1.5% contra 0% que se estima para este año.

“El crecimiento del crédito al sector privado va en 6.5 por ciento. Entonces, si con nulo crecimiento podemos hacer esto este año, el año que entra si crecemos entre 1.0 y 1.5%, vamos a poder continuar el crecimiento del crédito al sector privado más o menos a los mismos niveles, o un poco más”, sostuvo.

Algunos de estos factores que la banca ve para considerar que la economía crezca y por lo tanto el crédito son los proyectos de infraestructura presentados hace unos días desde la Iniciativa Privada; aunado a que en breve el gobierno federal tendrá que presentar el Plan Nacional de Infraestructura.

“Eso nos va dar una pauta de cuánto quiere invertir el gobierno en todos los frentes, principalmente en generación de energía, en petróleo y gas, y en comunicaciones y transportes, en salud, y eso nos va a permitir tener una idea más precisa de cuánto puede crecer la cartera”, mencionó el banquero.

Para los proyectos privados de infraestructura, la banca tiene disponibles más de 600,000 millones de pesos para financiar.

Pero en el caso de consumo, que es uno de los sectores que, pese al ritmo de la economía, se ha sostenido con números positivos, la ABM destaca el comportamiento que ha habido aquí en algunos tipos de crédito.

“El crédito al consumo va muy bien y una prueba muy clara es lo que pasó en el Buen Fin, que crecieron las ventas 9.5%, que es muy importante comparado con el año pasado que también fue un año bueno”.

Destacó que en el pasado Buen Fin se utilizó un poco más la tarjeta de débito que la de crédito para realizar las compras, lo que habla de un buen comportamiento de la población en el tema de financiarse.

El presidente de la ABM comentó que la masa salarial ha crecido, y de igual forma el salario mínimo. Aunado a ello, ha habido un importante crecimiento de las remesas que seguirá; la dispersión de programas sociales que ya están impactando en el consumo; generación de empleos y la confianza del consumidor.

“Todo eso junto nos da una perspectiva de que el consumidor se siente confiado de que puede usar su capacidad de crédito y hacer frente a los pagos que eso implica. Por consiguiente, vemos que el año que entra si la actividad económica es entre 1.0-1.5%, esa confianza va a continuar porque va a crecer todavía más las oportunidades de empleo, el salario real, las remesas. Todo eso nos hace pensar que el año que entra será mejor que este todavía para el crédito bancario”.

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