La posibilidad de regresar a un sistema de reparto sería como apostarle a un sistema financieramente inviable y que los recursos se vayan por “el caño de la corrupción”, indicó la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), encabezada por Abraham Vela Dib.

En un análisis denominado Dimes y diretes sobre las pensiones en México, el regulador de las afores, refiere que los recursos de los sistemas de reparto de 1973 se destinaron a un fondo encargado de administrar e invertir los recursos.

“Si bien, en un inicio los recursos se utilizaron para la construcción de hospitales, escuelas, parques deportivos y centros recreativos, con el tiempo se distrajeron los recursos hacia fines para los cuales no fueron originalmente etiquetados. Es posible que algunos de estos recursos se hayan ido por “el caño de la corrupción”, acusó la Comisión.

Destacó que, son pocos los sistemas de reparto que han sido eficientes en el mundo como el modelo sueco y el canadiense. “La virtud de estos esquemas es que están bien administrados por el Estado y, en algunos casos, descansan en un ente autónomo o una entidad privada creada especialmente para ese propósito”.

Mencionó que, en dichas naciones, los esquemas de reparto son sostenibles en gran medida a que se pegan altos impuestos sobre la renta y el consumo; así como el hecho de que las contribuciones a la seguridad social son mayores, incluso si se les compara con otras economías avanzadas.

La Consar mencionó que en el país existen cerca de 3,000 sistemas de pensiones, de los cuales, la mayoría son insostenibles debido a que sus sistemas son iguales o similares a los de reparto. “Nuevamente, la principal razón es que los ahorros de los afiliados a estos sistemas no se destinaron para los fines para los que fueron captados”.

“México padece las consecuencias de estos sistemas pensionarios que no son financieramente viables, que no están bien administrados, que no son transparentes y donde no hay una clara rendición de cuentas”, remarcó el organismo.

El 7% recibirá pensión de afore y la mínima garantizada

La Consar subrayó que, desde 1992 se anticipó la insostenibilidad del sistema de reparto y por ello se hizo la reforma a la nueva Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro (SAR) que entró en vigor en mayo de 1996.

“El sistema está completamente regulado y supervisado por la Consar con el fin de que los ahorros en la cuenta individual de cada trabajador sean administrados e invertidos adecuadamente”.

Sin embargo, el panorama tampoco es alentador con este sistema. En su análisis, la Consar indicó que, en 2021, cuando se cumplan 24 años de dicha reforma, el 7% de las personas que cumpla con los requisitos para pensionarse (1,250 semanas y la edad de retiro de 65 años) y que cotizó en el IMSS, recibirá una pensión tan baja que deberá solicitar la que da el gobierno federal que es la Pensión Mínima Garantizada.

Mientras el 17% que también cumpla con los requisitos para pensionarse, tendrá una pensión mayor a lo que ofrece la Pensión Mínima Garantizada (que son alrededor de 3,199 pesos hasta el año pasado).

En tanto el 76% de los trabajadores que lleguen a la edad de retiro, recibirán una negativa de pensión debido a que no alcanzarán las 1,250 semanas de cotización, con lo que podrán sacar su dinero en una sola exhibición.

Por dicho escenario, la Consar enfatizó en que se requiere una reforma al SAR, la cual se base en un incremento significativo en las aportaciones obligatorias para mejorar las pensiones.

“Si el incremento de las contribuciones obligatorias pasa de 6.5% a 15%, el ahorro del trabajador pasará de 648,357 pesos a 1 millón 131,911 pesos, lo que representa un crecimiento de 74.6%”, remarcó.

Para la Consar, el reto que enfrenta el orden del sistema de pensiones no es sencillo, por lo que ve viable la creación de un Instituto Nacional de Pensiones.