Londres, RU. En el XVII Encuentro Santander América Latina se habló del futuro de la banca y de la competencia que pueden representarles las grandes plataformas tecnológicas que, en algunos casos, ya ofrecen servicios financieros. Ante ello, Ana Botín, presidenta de Santander, consideró que si las entidades de este tipo ofrecen crédito y captan depósitos, se les deberían aplicar las mismas reglas que a los bancos.

“Si yo tomo depósitos y hago crédito, debería estar regulado como banco para que la sociedad pueda contar con ese servicio. Creo que va a haber entidades que hoy no son bancos y que ya están haciendo negocio bancario, que deberían estar reguladas igual que los bancos, esto es algo que defendemos mucho”, dijo en el cierre de este encuentro.

Agregó: “no nos asusta la competencia, pero que sea justa”.

Consideró que esto no es cuestión de si gusta o no, sino de que eso es bueno para la sociedad, para la economía y para el consumidor.

“Esta simetría es muy importante, porque se ha hecho pensando más en sectores que en la actividad y esto es lo importante: la actividad, es lo que se regula, no porque seas banco o seas otra cosa vas a tener distintas normas”.

De igual forma, la presidenta de Santander a nivel global estimó que actualmente se habla mucho de datos abiertos, algo que ya están adoptando los bancos, pero destacó que si los bancos van a abrir sus datos y compartirlos con otras entidades, para dar mejores experiencias a los clientes, las grandes plataformas tecnológicas deberían hacer lo mismo.

“Los bancos siempre hemos sido empresas de tecnología y empresas de datos. tenemos mucha inversión en tecnología, de hecho, es la segunda industria (en invertir) después de las tecnológicas; siempre hemos desarrollado software, no es una cosa de ahora. Otra cosa es que ahora nos apalanquemos igual que hacen otros en terceras empresas. Pero lo más importante es que cualquier regulación tenga en cuenta los datos. si yo tengo datos de un cliente para poder ofrecerle un mejor servicio, también pueda tener datos de las grandes plataformas, igual que yo se los doy (los datos) que ellos me los den, para beneficio del consumidor”, enfatizó.

Ana Botín destacó que, pese al auge de las plataformas tecnológicas, sobre todo, las grandes, siempre habrá el negocio bancario y un aspecto importante en éste, dijo, es la confianza, algo que la banca sí tiene, dado que está regulada y supervisada de una manera muy estricta.

“En ese entorno, Santander tiene la masa crítica para ser también plataforma, que es un poco lo que ahora todo mundo quiere ser, lo somos ya, somos una plataforma financiera bancaria en 10 países con 140 millones de clientes; por otro lado, yo creo que va a existir mucho espacio para jugadores más pequeños que se apalanquen en estas plataformas y esto también es lo que estamos haciendo nosotros”, manifestó, y recordó que en Europa son el banco que más ha invertido en fintech.

Respecto al auge de las fintech, enfatizó que es algo muy positivo para todos, incluidos los bancos, y prueba de ello es que Santander colabora con este tipo de startups desde hace cinco años.

“Nosotros estamos, como muchos otros bancos, invirtiendo mucho en los últimos años, y lo seguiremos haciendo para asegurar que seguimos siendo confiables y seguros para los clientes”, mencionó.

Trabajaremos con quien sea electo

En cuanto a la elección presidencial en México y el posible triunfo del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, la presidenta de Santander destacó que este banco trabajará con cualquier gobierno que sea elegido democráticamente.

“Al final es una decisión de los mexicanos, quien quieran que sea su gobierno, nosotros siempre vamos a colaborar con los gobiernos de los países en los que estamos”, manifestó.

De igual forma, señaló que se tienen que conseguir mejores empleos, pero que el primer paso, que era generarlos, ya se dio.

“Éstos son progresos muy importantes, las instituciones han progresado. Hay muchas reformas y se han hecho muchas cosas positivas y hay que seguir”, enfatizó.

Finalmente, la presidenta de Santander estimó que, pese a los riesgos globales, la economía de la región de América Latina está más fuerte que antes, por lo que no previó caídas importantes.