Luego de la aprobación de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, mejor conocida como Ley Fintech, las autoridades llevan un avance en la elaboración de las primeras disposiciones de la regulación secundaria, principalmente en las bases para la operación del Comité Interinstitucional contemplado en el marco normativo, el cual será el que determine las autorizaciones para estas instituciones.

De acuerdo con Carlos Orta Tejada, vicepresidente de Política Regulatoria de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), además de la elaboración de estas bases, también se analizan los niveles de capital mínimo que se exigirán a estas instituciones, los cuales podrían ir diferenciados entre las plataformas de fondos de pagos electrónico y las de fondeo colectivo (crowdfunding), las dos figuras que reconoce la ley.

“Entre las primeras cosas que estarán listas son estas bases para la operación del Comité Interinstitucional (...) hemos estado trabajando en las bases para la operación de este Comité, que es uno de los requisitos básicos que tenemos que hacer acá en la CNBV para que éste pueda operar, integrar sus miembros y pueda opinar sobre algunas de las regulaciones (secundarias) que tenemos que publicar”, detalló el funcionario a este medio.

De acuerdo con la ley, aprobada en marzo pasado, el Comité Interinstitucional será uno de los primeros filtros que las instituciones fintech tendrán que pasar si quieren conseguir su autorización para operar bajo este marco normativo.

“El Comité Interinstitucional se integrará por seis miembros propietarios, dos de los cuales serán representantes de la Secretaría (de Hacienda), dos del Banco de México y dos de la CNBV, designados por respectivos titulares de dichas autoridades financieras”, se puede leer en la normativa avalada por el Congreso de la Unión.

De acuerdo con dicha ley, el presidente del Comité Interinstitucional será un representante de la CNBV y por cada miembro se designará un suplente. “Para su funcionamiento, el Comité Interinstitucional contará con un secretario y su suplente, los cuales serán designados entre los servidores públicos de la CNBV”.

Regulación para capital

Uno de las solicitudes del sector fintech es que exista una regulación diferenciada de acuerdo con el tipo de actividad que realiza cada una de estas entidades, así como el volumen de recursos que manejan. Al parecer, esto podría cumplirse.

Según Orta Tejada, uno de los encargados en la elaboración de las disposiciones secundarias de la normativa, se ha estado analizando toda la experiencia internacional al respecto, la cual es muy variada, pues en algunos países se establecen niveles de capital mínimos muy altos mientras que en otros son muy bajos.

“Seguramente, nosotros estaremos tomando un enfoque dentro de toda esta gama de (niveles) de capitales mínimos (...) estamos comentando las reglas tanto con organismos financieros internacionales, como con el mismo sector fintech así como con el sector financiero tradicional”, detalló Orta Tejada.

El funcionario adelantó que aunque todavía no se define cuáles serán estos niveles, lo que sí se prevé es que exista una regulación diferenciada al respecto: “(Comúnmente) el capital mínimo para las plataformas de pagos electrónicos tiende a ser mayor que el de las de crowdfunding, y también dentro de estas entidades (de crowdfunding) hay diferencias entre las de equity (capital) y deuda”.

“Realmente, no creo que exista diferencia (para los mínimos de capital) entre las de deuda y las de equity, pero sí entre las de pagos electrónicos y de crowdfunding”, detalló Orta Tejada.

El funcionario afirmó que aunque en septiembre próximo termina el plazo para que las autoridades emitan las primeras disposiciones secundarias de la normativa, lo que se busca es cumplir con el mayor número de disposiciones antes de esa fecha.

“Septiembre es el plazo obvio porque es el que nos pone la ley, entonces lo que tenemos como meta es cumplir con el mayor número de disposiciones antes de esa fecha, pero todavía no tenemos una fecha definida para la emisión de dichas disposiciones”, acotó.

Regulación diferenciada

Para Gerardo Obregón, director general de la plataforma de peer to peer Prestadero, la regulación diferenciada respecto a los niveles mínimos de capital entre las Instituciones de Tecnología Financiera, es una buena práctica; sin embargo, esto no garantiza que todas las organizaciones ya existentes puedan cumplir con dichas reglas.

“(La regulación diferenciada) es una muy buena práctica (...) pero de todas maneras, habrá algunas plataformas que a lo mejor no pueden cumplir con los requisitos solicitados y van a tener que ajustarse a ello, esa es mi percepción”, explicó en entrevista Obregón.

De acuerdo con el directivo y fundador de Prestadero, la CNBV ha solicitado una gran cantidad de información a estas instituciones, por medio de la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo, con la finalidad de empatar el tema regulatorio, la seguridad con la operación de éstas.

México es uno de los referentes de la industria fintech en América Latina, al contar con el ecosistema más grande de la región representado por alrededor de 250 plataformas y en el mundo, por contar ya con una normativa específica sobre este tipo de instituciones.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx