Si bien en la nueva Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, conocida como Ley Fintech, no se menciona a las insurtech, ésta abre la puerta para que modelos novedosos e innovadores hagan disrupción en el sector asegurador.

José Gerardo López Hoyo, vicepresidente de Análisis y Estudios Sectoriales de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), indicó que aunque en la actualidad no haya un modelo innovador en el sector, la Ley Fintech deja una parte abierta para que éstos puedan llegar y, a su vez, ser regulados de manera oportuna y justa.

La Ley Fintech, promulgada a inicios de este mes por el presidente Enrique Peña Nieto, contempla a las instituciones de tecnología financiera, como aquellas de financiamiento colectivo —como el crowdfunding— y a las instituciones de pago electrónico —peer to peer—, pero también maneja la figura de “modelo novedoso”, en donde entrarían las insurtech.

Los modelos novedosos, explicó en entrevista José Gerardo López Hoyo, son aquellos que utilizan herramientas tecnológicas con modalidades distintas a las existentes en el mercado tradicional para prestar servicios financieros a los usuarios. Dichos modelos tendrían una autorización temporal de hasta dos años.

“A estos modelos novedosos se les conoce como regulatory sandbox, lo cual, se podría decir, delimita a estas empresas a un número de usuarios pequeños en donde podrán colocar sus productos, pero sin salirse de ciertos límites. Ahí es donde nosotros entramos, en la regulación secundaria, para ver qué es lo que se le debe pedir a esas empresas innovadoras que lleguen al sector asegurador”, precisó.

Si bien en esencia las insurtech son modelos disruptivos, novedosos e innovadores, López Hoyo acotó que en México, así como en algunas partes del mundo, existe un poco de confusión respecto a estas compañías.

“Algunas personas han llamado insurtech a cualquier cosa tecnológica que ayude al sector asegurador en la distribución de sus productos o en cómo pagan sus siniestros; sin embargo, en el corazón de la actividad aseguradora no ha habido una innovación como tal”, indicó.

Lo que han visto en la CNSF es el trabajo en conjunto de empresas que desarrollan aplicaciones con aseguradoras ya establecidas para lanzar al mercado nuevos productos que pueden ser contratados a través de un dispositivo móvil.

En México, de acuerdo con el Fintech Radar elaborado por Finnovista, de las 238 startups fintech que se encontraron a julio del año pasado, sólo 15 de éstas están dedicadas a la parte de seguros, lo que representa 6% del total.

No obstante, Finnovista destacó que el segmento de seguros duplicó su tamaño respecto al año pasado, cuando sólo había siete fintech dedicadas al sector.

Ante los trabajos que tiene que realizar la CNSF en conjunto con otras autoridades, como la Secretaría de Hacienda, la Consar y la CNBV, entre otras, para la regulación secundaria de la Ley Fintech, López Hoyo aseguró que la comisión tiene por objetivo salvaguardar los intereses de los usuarios.

“Se va a buscar cuidar los intereses de los usuarios respecto a la solvencia que deben tener estas compañías, es decir, que las empresas cuenten con dinero para responder a sus asegurados en caso de un siniestro”, aseveró. Por ello, destacó que es importante que las empresas conozcan la actividad de una aseguradora, es decir, que tengan el capital necesario.