Seis de cada 10 bancos en el mundo temen que al compartir la información de sus clientes con otras entidades, como pueden ser las instituciones de tecnología financiera (o fintech), pierdan el control de esta información, según el reporte Mundial de FinTech 2019, realizado por las firmas Capgemini y Efma.

De acuerdo con el reporte, otras de las preocupaciones de los bancos al compartir información por medio de una interfaz de programación (API por su sigla en inglés), lo que se conoce como banca abierta u open banking, es la seguridad de los datos compartidos, así como la privacidad del cliente.

“Mientras que los bancos y las fintech dicen que entienden la importancia de la colaboración, la aprehensión sobre la privacidad y seguridad sigue siendo el tema principal”, explica el reporte, el cual detalla que 76% de los bancos le preocupa la seguridad de la información que comparte, mientras que un mismo porcentaje se alarma por algún perjuicio en la privacidad del cliente con el open banking.

 

En México, el modelo de open banking está contemplado en la Ley para Regulas las Empresas de Tecnología Financiera. Con dicho esquema, todas las entidades del sistema financiero deberán de contar con APIS con el fin de compartir información.

De acuerdo con lo previsto con la ley, las entidades financieras podrán compartir tres tipos de datos:

  • Los abiertos, que es información de productos, sucursales o cajeros automáticos. 
  • Los agregados como número y tipo de operaciones.
  • Los transaccionales, que son los que describen el comportamiento financiero de una persona. Para estos últimos, sólo podrán compartirse previo consentimiento de la persona.

Según el reporte Mundial de FinTech 2019, tanto bancos, como fintech piensan que contar con APIS pueden ser canales de monetización; sin embargo, la mayoría de las entidades encuestadas reconoció que todavía no cuentan con lo necesario para monetizar a las APIS.

“(Se) detectó que los actores de la industria están considerando dos modelos de monetización potenciales para las APIS: participación en los ingresos (que 60% de los bancos y 70% de fintech piensan que es factible) y acceso a las comisiones de las APIS (apoyadas por 46% de los bancos y 55% de las fintech). Sin embargo, sólo alrededor de un tercio de los ejecutivos de banca dijeron que actualmente están bien equipados para monetizar a las APIS”, describió el reporte.

Open X

Según el reporte, en la actualidad los bancos se estancan en su colaboración con las fintech, mientras que éstas luchan para escalar sus operaciones, por lo que ambas necesidades pueden derivar en un modelo más allá del open banking, llamado open X, que es una forma de colaboración más efectiva y estructurada entre ambos tipos de organizaciones.

“La era de open X creará un mercado integrado, con roles especializados para cada jugador, para permitir un intercambio perfecto de datos y servicios, mejorando la experiencia del cliente y acelerando la innovación de productos”, se detalla en el reporte.

El reporte indica que la llegada del open X estará impulsada por cuatro aspectos fundamentales:

  • La necesidad de pasar de un enfoque en el producto a un énfasis en la experiencia del cliente. 
  • La evolución de los datos como activo crítico.
  • El cambio de priorizar la propiedad a facilitar el acceso compartido.
  • Un énfasis de asociarse para innovar, en lugar de comprar o crear nuevas soluciones.

“Open X llevará a la industria de servicios financieros a un ecosistema o mercado compartido, en el que la industria reintroduce el reagrupamiento de productos y servicios y, tanto los bancos como las fintech, deben reevaluar su estrategia para la innovación y el servicio a los clientes”, detalla el estudio donde, para su realización, se encuestó a más de 116 firmas de servicios financieros a nivel mundial y 40 fintech.

kg