A mediados de diciembre del 2021 el Banco de México (Banxico ) sometió a consulta pública (misma que se cerró el pasado 7 de enero) un proyecto de modificaciones a la regulación en la materia, con el que busca acabar con los billetes falsos en los cajeros automáticos.

En sus comentarios a dicha consulta, la Asociación de Bancos de México (ABM) respondió que hoy no existen en el mercado cajeros automáticos que cuenten con la tecnología para detectar billetes presuntamente falsos, por lo que dicha medida sería inviable de cumplirse en los tres años posteriores a su publicación, tal como establece el proyecto.

“Consideramos que la identificación y autenticidad de piezas presuntamente falsas a través de cajeros, de conformidad con el proyecto, es una obligación de imposible cumplimiento, desproporcionada y no razonable, al no existir en el mercado ATM’s con esta tecnología o proveedores que aseguren su desarrollo”, señala.

El proyecto plantea, grosso modo, que las instituciones de crédito deberán retener, en calidad de piezas presuntamente falsas o billetes alterados, aquellas que detecten en cualquier operación realizada a través de sus cajeros automáticos para después generar un recibo de retención; registrar la operación y remitir las piezas al organismo central.

Al respecto la ABM, en sus comentarios realizados el pasado 7 de enero, destaca que este gremio apoya las iniciativas que tengan que ver con la mejora de la tecnología, la protección de los intereses de los usuarios de servicios bancarios y la vigilancia de la circulación de billetes. Sin embargo, resalta la imposibilidad de contar con infraestructura tecnológica y, por ende, del cumplimiento de las obligaciones derivadas del proyecto.

Lo anterior, detalla, debido a que obliga a los bancos a contar con tecnología en sus ATM’s para la detección de piezas presuntamente falsas, que actualmente no tiene y, en cuyo caso, su cumplimiento dependería de terceros (proveedores, desarrolladores o fabricantes) que no están bajo control de los bancos.

“Pudiera ser que el proveedor o fabricante decida no desarrollar dichos ATM’s por el costo que ello implicaría”, señala.

La ABM destaca que el proyecto no contempla que los bancos cuentan con procesos para ir renovando su tecnología, con presupuestos anuales y planes de negocios con una duración entre cinco y 10 años, lo cual se vería afectado al modificar toda su red.

En sus comentarios, el gremio bancario subraya que no hay certeza de que los proveedores existentes puedan desarrollar dicha tecnología, además de que, en caso de que alguno pudiera, no hay certeza de solventar la demanda de los mismos, además de que no hay garantía de que les sea viable producirlos en términos económicos y de tiempo ni de que cuente con la capacidad suficiente para prestar a todos los servicios de mantenimiento preventivo y correctivo necesarios.

“Banco de México solicita tecnología que no se encuentra en otras regiones o países como pudiera ser la Eurozona”, enfatiza.

Agrega que conforme a la propia normatividad del Banxico, los billetes cuentan con determinados elementos de seguridad visuales y táctiles, que hacen que la autenticación vía ATM’s no pueda ser al 100 por ciento. “Adicionalmente ha recomendado tocar, mirar y girar las piezas para considerar estos elementos, respecto de lo cual consideramos no existe la tecnología para ello”.

Uso de los dispositivos

La ABM argumenta que la posibilidad de que los ATM’s retengan piezas presuntamente falsas derivaría en desincentivar el uso de estos dispositivos respecto de operaciones relacionadas con el pago de créditos y bienes o servicios, e incrementaría el volumen de quejas por parte de los clientes.

Puntualiza, en caso de que un solo proveedor o fabricante esté en posibilidad de desarrollar este tipo de cajeros con la tecnología solicitada, pudiera afectar la competencia.

eduardo.juarez@eleconomista.mx