Hasta el momento, las administradoras de fondos para el retiro (afores) no han registrado intentos de hackeo, ya sea para robarse información de los trabajadores o el ahorro pensionario que han generado en su cuenta, indicó Mauricio Alarcón, director general de Afore Coppel.

“Afortunadamente no hemos tenido ningún hackeo y que yo sepa tampoco la industria (de las afores) ha tenido un ciberataque (...) Se cuenta con alta tecnología para blindar toda la parte de información y de posibles hackeos que pudiéramos tener nosotros o en general el sistema”, dijo a El Economista.

Comentó que en caso de que se tuviera una alerta por hackeo, lo primero que debe hacer cualquier afore es informar a la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) y a su vez a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“Se trabaja de manera conjunta con ambas instituciones para identificar y corregir el posible daño (...) Es algo que se trabaja todos los días; nosotros, a través de la empresa operadora, tenemos tecnología de punta para detectar cualquier ataque”.

Detalló que la información que se tiene de más de 60 millones de trabajadores que ahorran para su retiro está respaldada y protegida por la Empresa Operadora de la Base de Datos Nacional del SAR (Procesar).

Mientras que los 3.2 billones de pesos que manejan las afores están invertidos en diferentes instrumentos como acciones, fibras o CKD, por mencionar algunos. “Realmente sí hay mucha protección para los trabajadores respecto a sus recursos y los rendimientos que les van generando”.

Alarcón refirió que a diferencia de lo que pasó con los bancos, donde se tuvo un ciberataque en el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios y que implicó pérdidas al sistema bancario por alrededor de 300 millones de pesos, las afores no hacen ese tipo de transacciones, por lo que no representó un riesgo.

La misma Consar informó que dicha situación no afectó ni a las aportaciones obligatorias ni al ahorro voluntario que hicieran los trabajadores en su cuenta, sobre todo en aquellas afores que tienen afiliaciones con bancos como Afore Banamex, XXI Banorte, Inbursa o Coppel.

Sobre los protocolos que deben seguir las afores en caso de que exista una alerta de hackeo o ciberataque, la Consar respondió que se darán a conocer el próximo miércoles, por lo que no quiso dar más detalles.

Medidas contra robo de datos

Para evitar el robo de datos de los trabajadores que tienen una cuenta de ahorro para el retiro, la Consar implementó la creación del expediente electrónico, donde se registran datos biométricos como huellas dactilares, reconocimiento de voz y firma digital de cada trabajador; así como su fotografía y CURP.

Dicho expediente forma parte de una estrategia que implementó el regulador de las afores a inicios del 2016 para evitar que los agentes promotores se robaran la información personal de los trabajadores y la utilizaran para cambiarlos de afore sin su consentimiento.

Los últimos datos de la Consar indican que, de los más de 60 millones de cuentas que administran las afores, 12% ya tiene registrado sus datos biométricos, es decir, alrededor de 7.1 millones de trabajadores tienen blindada su información para evitar un uso inadecuado.

Coppel es la afore con más trabajadores que ya tienen registrados sus datos biométricos con un total de 2.3 millones; Banamex tiene 1.7 millones y XXI Banorte 764,478 cuentas.

En un comunicado referente a los datos biométricos, la Consar abunda que la información de los trabajadores está encriptada e integrada en los expedientes electrónicos resguardados en Procesar y con ello se dará certeza y seguridad a los trámites que se realicen en el sistema de ahorro para el retiro observando las mejores prácticas internacionales.