El presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó la transformación del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) a Banco del Bienestar, el cual servirá para dispersar los recursos de los programas sociales y se buscará tenga presencia en todo el país para que los beneficiarios no tengan dificultad para cobrar los apoyos.

El pasado sábado, durante su discurso en el zócalo de la Ciudad de México, López Obrador indicó que las cuentas en las que se depositen los recursos tendrán la posibilidad de la aceptar el depósito de remesas y otros ingresos.

“Este banco, Bansefi, se va a convertir en el Banco del Bienestar y va a tener sucursales pronto en todo territorio nacional para que la gente pobre, hasta en los pueblos más apartados, pueda cobrar la ayuda del gobierno”, expresó López Obrador.

En referencia al estado actual del Bansefi, el presidente indicó que las pasadas administraciones dejaron un “banco pequeñito”, sin abundar más en ello, se limitó a decir “que todo lo demás se desincorporó, para no usar la palabra privatización”.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, a junio pasado, de los seis bancos de desarrollo del país, Bansefi era el de menor tamaño medido por número de activos, con un monto de 48,000 millones de pesos y una cartera de crédito cercana a 3,323 millones de pesos.

En la actualidad, el Bansefi tiene por objeto promover y facilitar el ahorro, acceso al financiamiento, inclusión financiera, fomento a la innovación, perspectiva de género e inversión en el sector de la población con acceso limitado a servicios financieros, ya sea por su condición socioeconómica o ubicación geográfica.

Ampliará infraestructura

Recientemente, el próximo director del Bansefi, Rabindranath Salazar, indicó que una de las primeras acciones del banco en este nuevo gobierno será ampliar la infraestructura de la institución, que en la actualidad es de 430 sucursales a las cuales se sumarían hasta 200 más.

La intención, según Salazar, es llegar a 7,000 puntos de atención con la ayuda de infraestructura de instituciones financieras como Banco Azteca, Banorte y hasta Banjército.

De acuerdo con voces del gobierno de López Obrador, lo que se busca es que se tengan más puntos de atención para la dispersión de recursos provenientes de programas sociales, pues se ampliará el padrón de beneficiarios de dichos esquemas a 28 millones de personas.

En la actualidad, el Bansefi, con ayuda de sus promotores, realiza 300 operativos diarios en 12,000 localidades del país para dispersar en efectivo los recursos de programas sociales, en zonas donde se carece de infraestructura financiera.

López Obrador indicó que al ampliar el número de beneficiarios de los esquemas sociales significará que existan más recursos para estos programas, los cuales saldrán de recortes que se hagan a otras áreas del presupuesto de egresos.

“Nuestros adversarios todavía siguen preguntando que de dónde va a salir el dinero, seguimos respondiendo: vamos a liberar muchos fondos del presupuesto porque se va acabar la corrupción y ya no habrán lujos en el gobierno”, expresó el presidente.

La próxima transformación de este banco de desarrollo sería la segunda en su historia, pues en el 2001 esta institución pasó de ser el Patronato del Ahorro Nacional a lo que se conoce como el Bansefi.

Falta ratificación

Al igual que otros nombramientos de organismos públicos involucrados en el sistema financiero, la llegada de Rabindranath Salazar Solorio a la dirección del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), que se transformará en Banco del Bienestar, tiene que ser oficializada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Hasta el pasado viernes, el equipo del Bansefi desconocía cómo sería la llegada del exsenador a la dirección de este organismo, que se potencializará para dispersar los recursos de los programas sociales, así como el destino de Virgilio Andrade que dejaría el cargo para dar paso a la llegada de Salazar Solorio.