Mientras los países desarrollados ya han comenzado a vacunar a sus ciudadanos y esperan una aplicación de la vacuna para una gran mayoría de su población hacia la mitad y final de este año, los más pobres tendrán que esperar a mediados de 2022, e incluso 2023, para lograr una cobertura del 60 al 70% de la población adulta.

En el mundo más de 131 millones de personas han recibido la primera dosis de la vacuna. De acuerdo con Statista al 5 de febrero, Israel se posicionaba como el país con una mayor cobertura de vacunación contra la Covid-19, con más de 61 dosis administradas por cada 100 habitantes. Le siguen Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos con 38.9, 16.2 y 10.53 respectivamente. Muy lejos se ubican Brasil y Argentina con 1.45 y 0.98 y aún más lejos México con 0.54.

Reveses

Cuando empezó la pandemia había un objetivo principal para todos los países: aplanar la curva de contagio; con la vacuna, la meta es inmunizar a millones de personas en tiempo récord; no obstante, los programas de distribución y logistica, las características propias de cada uno de los países, así como la producción de la vacuna tienen un papel preponderante. La demora en la entrega de las dosis de Pfizer en enero provocó un revés para los países que adquirieron la vacuna de estos laboratorios.

Los factores relacionados con la adquisición y aplicación del fármaco llevan a establecer que hay una brecha de vacunación entre países rico y pobres que se empieza a mostrar en las cifras. Un mapa de Our World in Data muestra a los países con mayores niveles de dosis iniciales aplicadas hasta ahora respecto al total de su población. Como ya se mencionó destacan Estados Unidos, China, Emiratos Árabes Unidos, Israel, y países europeos, como Reino Unido; también muestra a los países que aún no han iniciado la vacunación, que no han reportado datos o que tienen cifras muy bajas. En ese contraste se ubican África y Europa, del primer continente solo se tenía el registro de 390,000 dosis aplicadas y del segundo 29 millones.

En su oportunidad el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que más de las tres cuartas partes de las vacunas aplicadas hasta ahora se concentran en solo 10 países, que representan casi el 60% del PIB mundial. Respecto a América, de los 35 países que tiene el continente, a la primera semana de febrero solo 10 habían aplicado las primeras dosis de las distintas vacunas contra el coronavirus que hay en el mercado. Según Our World in Data, en el proceso de vacunación en América, Estados Unidos va a la cabeza con 41.21 millones, le siguen Brasil con 3.55 millones; Canadá 1.04 millones. México está en el cuarto lugar con 710,198; le siguen Chile y Argentina que registran 616,757 y 501,152 aplicaciones respectivamente.

¿Cómo estamos en México?

México fue uno de los primeros países en comenzar la vacunación contra Covid-19 el 24 de diciembre con la promesa de obtener 1.4 millones de dosis de Pfizer para inmunizar a todo el personal sanitario de primera línea en enero y tiene la meta de vacunar a todos los adultos mayores de 60 años a finales de marzo. Según los datos oficiales, México tiene acuerdos para acceder a 34.4 millones de dosis de la estadounidense Pfizer, 35 millones de la china CanSino, 24 millones de la rusa Sputnik V, y 51.5 millones de la plataforma COVAX de la Organización Mundial de la Salud, una iniciativa de colaboración mundial para acelerar el desarrollo y la producción de pruebas, tratamientos y vacunas contra la Covid-19 y garantizar el acceso equitativo a ellos.

Además, recientemente anunció que en febrero recibiría adicionalmente un millón de dosis de la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford producidas en el Serum Institute de India (SII). Cabe destacar que la mayoría de estas vacunas es de doble aplicación por lo que a la suma de éstas se tiene que hacer un ajuste.

Sin embargo, los datos se presentan duros y poco alentadores. Los 126 millones de habitantes que tiene México representan el 1.64% de la población mundial (7,700 millones) y sin embargo con relación al número de muertes por Covid-19 México tiene el 7.23% del total mundial (170 mil vs. 2.35 millones).

Por otra parte, de acuerdo con un análisis de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, México se colocó como el país con mayor letalidad por el Covid-19 entre las 20 naciones más afectadas por la pandemia en el mundo, ya que por cada 100 contagiados de coronavirus se registraban 8.6 muertes en promedio.

Este indicador colocó al país como el de mayor letalidad en comparación con las otras 19 naciones más afectadas por la pandemia, y que de acuerdo con Hopkins son: Perú (3.6 muertes por cada 100 contagios); Italia (3.5); Sudáfrica (3.1); Reino Unido (2.8); e Indonesia (2.7). Cabe señalar que según un estudio de Citibanamex los países de América Latina tienen una letalidad de 4.4% y a nivel mundial del 2.7 por ciento.

¿Qué sigue? El cruce de factores y los datos que ha mostrado la realidad pueden proporcionar diversas lecturas a partir de las peculiaridades de cada país en cuanto a capacidad de adquisición de la vacuna, logística de distribución, incluso en temas de política y economía. En México se tiene el reto de aplicar 201,974 dosis diarias de vacunas para cumplir con el programa que anunció el Gobierno para lograr la cobertura de 94.12 millones de mexicanos mayores de 15 años hacia finales de marzo del año 2022; sin embargo, las cifras actuales que indican la aplicación de 725 mil vacunas en 52 días, contados a partir del día uno de haber iniciado el programa de vacunación, demuestran que la aplicación diaria de vacunas es tan solo del 6.9% sobre el número de dosis programado a aplicar por día.

Este avance tan lento del programa de vacunación genera dudas hacia el futuro en cuanto al cumplimiento del programa inicial de vacunación del Gobierno, principalmente por la conformación de las brigadas de vacunación compuestas por 12 personas cada una —dos enlaces de Servidores de la Nación; dos promotores de programas sociales; dos voluntarios; cuatro miembros de las fuerzas armadas; un enfermero y un doctor— ya que los enlaces pertenecen a la estructura territorial del Gobierno.

Finalmente, el diferencial con los países que mejor han manejado la pandemia es grande y, por las afectaciones, las acciones que se están tomando también, lo que plantea una pregunta ¿qué debe hacer México ante los datos duros y la realidad? Una respuesta podría ser corregir la estrategia, así como ordenar y organizar el proceso de vacunación con el involucramiento del sector privado para la adquisición, distribución y vacunación.

Los números son duros, pero es más dura la pérdida de vidas como resultado de la incompetencia o las ideologías o la falta de recursos para hacer frente a la pandemia y las consecuencias derivadas de ésta como la caída de la economía y el aumento del desempleo. Mientras no se aplique la vacuna la población sigue estando en riesgo y el crecimiento económico en duda.