Integrantes de colectivos feministas protestaron en las calles de la Ciudad de México en contra de la violencia de género y para exigir justicia en el caso del feminicidio de María de Jesús Zamudio, conocida como Mari Chuy, estudiante de Instituto Politécnico Nacional, quien fue asesinada en el 2016, y que hasta la fecha no ha sido resuelto.

Cabe recordar que la última protesta convocada por feministas antes de la contingencia sanitaria por Covid-19 fue el 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, en la cual asistieron miles de mujeres.

Durante los meses de confinamiento no se presentaron manifestaciones por la violencia de género hasta el pasado viernes 31 de julio, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación desechara un proyecto que ordenaría a la Legislatura de Veracruz a despenalizar el aborto en el estado.

Previo a la protesta de este domingo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX informó que desplegó 1,870 uniformados, apoyados con 121 patrullas, nueve motocicletas, además de dos unidades especiales, cuatro ambulancias del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) y un helicóptero.

Después de las 3 de la tarde, las manifestantes se aglomeraron en las inmediaciones del Ángel de la Independencia y marcharon gritando consignas en dirección a la Glorieta de los Insurgentes, donde realizaron pintas en el monumento “El Sereno”.

Posteriormente, las inconformes, rodeadas de policías, acordaron marchar hacia el antimonumento, ubicado en avenida Juárez, frente al Palacio de Bellas Artes.

Durante su trayecto, las mujeres se detuvieron en el monumento a Cuauhtémoc para derribar una de las vallas y entrar a hacer pintas.

En el último punto donde se reunieron las manifestantes, se colocaron fotos de presuntos agresores de mujeres y posteriormente las quemaron.

Hasta junio pasado, el Secretariado Ejecutivo tenía registrados 489 feminicidios, de los cuales 99 fueron en junio.