Tras la aplicación de diversas medidas para evitar el contagio masivo del coronavirus entre la población, en el Metro de la CDMX —el cual da servicio a más de tres millones de personas diariamente— el número de usuarios, pasado el mediodía, no reflejaba una disminución considerable.

Gran parte de los pasajeros viajaba con normalidad, es decir, no mantenía distancia entre ellos. Eran escasas las personas que portaban cubrebocas; pero en algunos casos, usaban guantes de látex para tocar los tubos o algunos otros objetos.

En la estación Pantitlán de la Línea A con dirección a la Paz —una de las más transitadas—, las medidas para evitar el contagio de coronavirus no eran impedimento para que el flujo de personas se detuviera.

En tanto, al interior de la mencionada estación, pero de la Línea 9, el panorama era similar.

Mientras unos evitaban el contacto con el resto de las personas, otros viajaban tomados de la mano o se saludaban sin evadir el contacto físico.

En la estación Centro Médico de la Línea 3, con dirección hacia Universidad, algunos de los usuarios que esperaban los convoyes para llegar a sus destinos prestaban atención a las pantallas; en ellas se escuchaban las recomendaciones emitidas por las autoridades federales: no saludar de beso ni de mano, taparse la boca con el ángulo del brazo al estornudar o toser, lavarse las manos frecuentemente, entre otras.

Las televisiones instaladas en diferentes estaciones del Metro no son la única vía de comunicación sobre las medidas de prevención, ya que también se observan carteles informativos y lonas visibles en las zonas de torniquetes.

El Sistema de Transporte Colectivo informó que en una primera etapa distribuirá gel antibacterial en 107 accesos a estaciones estratégicas del transporte.

Asimismo, personal que tiene función de trato directo con los usuarios —como en taquillas, elementos de vigilancia y conductores de tren— contarán con dispensadores de gel antibacterial y guantes.

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