Los aumentos promedio del 20% a los precios de las gasolinas y el diésel desataron una ola de protestas a lo largo del país desde el domingo 1 de enero; en al menos 29 estados de la República se ha registrado algún tipo de manifestación en contra de las modificaciones a las tarifas de esos combustibles.

Pero desde hace unas horas las protestas elevaron su tono, convirtiéndose en algunos casos en saqueo de mercancías y en temor para los que sólo muestran su descontento por los nuevos precios.

Desde este martes se reportan robo de artículos a comercios, principalmente los ubicados en el Estado de México e Hidalgo, y hasta ahora sólo dos confirmados dentro del territorio de la Ciudad de México, en Azcapotzalco y Cuautepec, en el norte de la capital y colindante con Ecatepec y Tlalnepantla, ambos, municipios mexiquenses.

Más allá de los saqueos y manifestaciones en gasolineras, también ha habido cierre de casetas por los manifestantes y bloqueos a media carretera en distintas entidades que integran la federación. Aunque en algunas vías las manifestaciones ya fueron dispersadas, en otras los bloqueos se vuelven a hacer presentes de manera intermitente.

Tramos de las autopistas México-Querétaro, México-Pachuca, México-Toluca, tres de las cinco principales carreteras que conectan a la capital con el resto del país, además de las carreteras de Cuidad Mendoza-Córdoba y Texcoco-Lechería, han sido objeto de bloqueos en más de una ocasión desde el domingo.

Chiapas, Chihuahua, Coahuila, el Estado de México, Morelos, Puebla, Sonora y Veracruz, principalmente, reportan bloqueos en varias de sus vías de comunicación como protesta por los gasolinazos.

Aparte, comercios en los municipios y delegaciones de Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Atizapán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec, Nezahualcóyotl y Tlalnepantla de la zona conurbada del Valle de México han bajado por momentos sus cortinas ante el temor a ser objeto del saqueo, en varios de los casos por personas encapuchadas.

El temor derivado de los bloqueos y saqueos después de las protestas por los gasolinazos corre además en las redes sociales.

Por WhatsApp los usuarios envían mensajes con tono de intimidación como advertencia para que las personas eviten salir a las calles a manifestarse. En la misma plataforma, otro es el mensaje: uno que alienta al pillaje.

Este pudo haber sido un motivante que alentó el saqueó en algunos comercios. En Cuautepec, Gustavo A. Madero, una unidad de la empresa Coppel fue saqueada y por la tarde, un establecimiento del supermercado Soriana sufrió lo mismo en Pabellón Azcapotzalco, donde además hubo uso de arma de fuego.

El vandalismo no queda en saqueos de comercios, pues también afecta a las estaciones de servicio de gasolina.

Desde el centro al sur de la República, alrededor de 150 unidades han sido objetivo del vandalismo; Chiapas, Puebla, Oaxaca y Veracruz son los estados con el mayor número de estaciones afectadas.

Ayer martes por la noche, el grupo gasolinero G500 amagó con cerrar varias de sus estaciones de servicio en tanto las autoridades no garanticen la seguridad para los trabajadores y el despacho del combustible. G500 es uno de los grupos más importantes del sector gasolinero en México.

Los bloqueos de quienes mantienen sus manifestaciones lejos de la violencia y el saqueo continuarán.

La Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas, AC (Amotac) que opera alrededor de 270,000 vehículos en todo el país informó que mantendrá sus inconformidades en las carreteras.

Y mientras, el desabasto de gasolina es una presión para los consumidores y alienta además las protestas por los gasolinazos, luego que terminales de reparto ubicadas en Chihuahua, Monclova, Uruapan, Tula y Zapopan enfrentan afectaciones para el traslado de combustibles.

Manifestantes hacen correr por las redes sociales un exhorto a nutrir una marcha de que partirá a las 16:00 del lunes 9 de enero del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino.