Aunque fue en 1994 cuando se realizó un debate presidencial entre los candidatos a la Presidencia de la República, ésta será la primera ocasión en que realmente los participantes podrán debatir abiertamente, confrontar ideas, presentar propuestas y responder a señalamientos, y no como sucedía con anterioridad, donde los ejercicios se reducían a ser páneles, planteó Claudia Bena ssini.

La profesora-invest igadora en la Facultad Mexicana de Arquitectura, Diseño y Comunicación de la Universidad La Salle explicó que la decisión de que existan tres moderadores en el ejercicio del 22 de abril permitirá que éstos ayuden a los candidatos presidenciales a responder realmente lo que se les cuestionó, a que éstos fijen posiciones, además de orientar a la audiencia sobre lo que está sucediendo en el debate.

“Es la primera vez que nosotros tenemos un debate presidencial, lo que hubo antes fue un pánel, es el formato de pánel, es decir, hay un moderador que abre las preguntas y las respuestas, fija tiempos pero realmente no hay la posibilidad de que los candidatos se confronten entre ellos y que discrepen opiniones. Entonces es la primera vez que vamos a tener un debate de este tipo en México”.

Benassini Félix consideró que al tener la oportunidad de un real debate, los candidatos deben aprovechar para que a los ciudadanos les quede claro qué proponen, cómo lo van a lograr, así como para diferenciarse de sus adversarios políticos. En ese sentido, dijo que es responsabilidad de los aspirantes realizar un buen papel en el debate, construir una imagen positiva frente a la ciudadanía, pues condiciones de equidad para todos, sin duda, habrá.

Otro aspecto a destacar en este debate, consideró, es que se orillará a los candidatos presidenciales a fijar claros posicionamientos sobre los temas de combate a la corrupción e impunidad, seguridad y violencia, democracia, pluralismo y derechos de grupos en situación de vulnerabilidad, y no sólo a intercambiar señalamientos entre sí, lo que solía ocurrir con los formatos anteriores.

Para la experta de la Universidad La Salle en este primer debate se prevé que el aspirante que más ataques de sus adversarios recibirá será Andrés Manuel López Obrador por su posición en las encuestas electorales.

“Lo que sí puede suceder es que los otros contendientes enfilen sus baterías en contra del que va primero en las encuestas electorales (Andrés Manuel López Obrador), pero los demás candidatos tendrán que ir lo suficientemente preparados para poder contestar las preguntas y no caer sólo en enfrentamientos”.

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