La Secretaría de Gobernación (Segob) condenó los lamentables hechos de violencia y profanación efectuados la madrugada del jueves a la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Rosario, en Culiacán, Sinaloa.

La dependencia aseguró que el gobierno federal mantendrá la debida coordinación institucional con las autoridades locales y con la Diócesis de Culiacán para que las investigaciones, iniciadas por la Procuraduría General de Justicia de Sinaloa, permitan esclarecer este deplorable acontecimiento.

La víspera, la Catedral-Basílica de Culiacán fue atacada por varias personas que quemaron y destrozaron imágenes y figuras religiosas, luego de forzar una de las puertas principales para ingresar.

En un comunicado, la Segob informó que el subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos, Gustavo Mohar Betancourt, estableció contacto con el obispo de Culiacán, Jonás Guerrero Corona, a quien ofreció el apoyo y la colaboración para la atención del caso.

Más adelante, subrayó que rechaza cualquier acto cometido contra templos y recintos religiosos que afecten a los feligreses y el patrimonio de las iglesias, agrupaciones y asociaciones eclesiásticas.

Aseveró que el gobierno federal reafirma que la libertad de creencias de los mexicanos, previstas en el texto constitucional, garantiza un orden social favorable para la práctica, difusión y promoción de las diversas convicciones religiosas, en un ambiente de paz y concordia.

MIF