A unas horas de la celebración de Nochebuena, las tiendas de centros comerciales lucían todavía con una alta concentración de personas que principalmente acudían a comprar regalos faltantes, ropa para la celebración de la Navidad y comida.

Un ejemplo era el centro comercial ubicado en Viaducto y Cuauhtémoc, en cuyo estacionamiento ya no había lugares disponibles a las 16:00 horas y se observaba una larga fila de automóviles en espera de los espacios que lentamente iban desocupando los clientes que aprovecharon las últimas horas para hacer las compras navideñas.

Familias enteras se observaban en el centro comercial y se podía notar nerviosismo y estrés en sus rostros, ya sea por no encontrar la talla adecuada de un atuendo o por no decidir lo que regalarían a la medianoche.

Compras a crédito hasta en 18 meses -que en ocasiones no suman más de tres prendas que durante ese tiempo avanzarán a su desuso pero que se recordarán por un pago mensual sin intereses- es lo que la mayoría de los clientes prefiere, comentó un empleado de una tienda departamental.

Una señora preguntó a su hijo a gritos si había encontrado lo que quería que le comprara, a lo que niño de unos 13 años respondió que "todo está muy caro", pero la madre lo reprendió y dijo: "agarra lo que sea que no tengo tiempo de estar escogiendo". El chico corrió emocionado de regreso a la sección de su marca de ropa favorita.

Teresa Abellán pensó "que no habría tanta gente comprando", por lo que dejó para el último día la adquisición de los últimos regalos para sus amigos y algunos complementos para la comida, que tendría que conseguir en un supermercado dentro del complejo pero que también tenía filas "interminables" para pagar.

Su familia se repartió dentro de todo el centro comercial. "Mi hijo se fue por unos discos para sus primos; mi esposo fue a apartar lugar en el restaurante porque no hemos comido; mi hija no encuentra zapatos y yo estoy buscando un sweater para mi mamá", relató.

Como éstas, todas las compras se debían hacer antes de las 20:00 horas, cuando la mayoría de los comercios cerrarían; unos incluso mostraban letreros advirtiendo que terminarían sus actividades a las 18:00, pero el ir y venir de clientes frenéticos parecía no disminuir.

Un problema que surgió por la gran cantidad de compradores en diversas tiendas fue la saturación momentánea de las líneas de comunicación con los bancos, lo cual complicó en ocasiones el cobro con tarjetas, fueran de crédito, débito o vales.

Esto le paso a Andrés y a Margarita, quienes tras tres horas de permanecer en una tienda de autoservicio tuvieron que salir con las manos vacías ya que el sistema estaba saturado.

Algo similar le pasó a Jessica en el supermercado ubicado en la mencionda plaza, pues quiso comprar los regalos para sus sobrinos que viven en Querétaro y no lo logró pues de acuerdo a los cajeros que pasaban hasta tres veces las tarjetas la comunicación con los bancos se reportaba saturada.

De la misma manera en la zona sur de la ciudad decenas de capitalinos acudieron por la tarde a centros comerciales del Distrito Federal a realizar las compras de última hora.

En una tienda de autoservicio ubicada en la Delegación Coyoacán las filas que presentaron menor afluencia de clientes fueron las de las "cajas rápidas", ya que en su mayoría los carritos estaban abarrotados de diferentes mercancias.

La sección donde confluía el mayor número de clientes fue la de comida para llevar, embutidos, vinos y licores, botanas y parejas jóvenes que en la juguetería "le ayudaban" a Santa Claus a escoger los regalos que aparecerían al pie del pino de navidad.

La mayoría se concentró en la zona de comida donde los platillos navideños como romeritos, pierna enchilada, diferentes ensaladas, pavo, chiles rellenos, entre otros, fueron la preferencia de los comensales que de última hora completaron el menú de la noche.

En el área de vinos y licores llamó la atención que mientras las mujeres escogían sidras y rompope, los hombres escogían botellas de ron, vino, brandy, tequila, vodka y whiskey, o cualquier destilado que sirva para ponerle "piquete" al ponche.

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