En menos de 30 años, Rosario Robles Berlanga pasó de las filas de la lucha sindical a las de la administración pública; del maoísmo al cardenismo y de ahí al peñismo, al pasar del perredismo al gabinete priista. Sorteando escándalos siempre relacionados con dinero.

Originaria de la Ciudad de México, donde nació el 17 de febrero de 1956, estudió Economía en la UNAM. Su camino a la vida pública fue Sindicato Independiente de Trabajadores de la UNAM, donde fue parte del Comité Ejecutivo Nacional, de 1985 a 1993.

De ahí saltó a la vida partidista. Formó parte del grupo que fundó el PRD en 1989 y en 1994 fue electa diputada federal.

Más tarde, logró que el líder moral de ese partido, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, la designara secretaria general de Gobierno del Distrito Federal, en 1997, cuando por primera vez los ciudadanos de la capital eligieron a su gobierno.

Cuando Cárdenas buscó la candidatura a la Presidencia de la República, en septiembre de 1999, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal la nombró jefa de Gobierno interina, cargo que concluyó en el 2000.

Su siguiente paso fue la presidencia del PRD en el 2002. Ahí, le tocó operar la elección intermedia del 2003.

Pero las cosas se le complicaron. El 7 de febrero del 2004, durante el Consejo Nacional del PRD, Carlos Payán dio lectura a un informe sobre la gestión del CEN en donde decía que durante la gestión de la dirigente la deuda de ese partido creció 289 millones de pesos en medio de desorden administrativo y pedía una investigación a fondo por “posibles actos de corrupción”.

Además, con base en una auditoría realizada por el despacho Deloitte & Touche, denunció que se contrataron pasivos por “personas sin autorización estatutaria” y se sustrajeron 20 millones de pesos que debieron destinarse a la remodelación del edificio sede del partido.

Robles Berlanga fue obligada a renunciar en agosto de ese año y fue sustituida por Leonel Godoy.

Posteriormente, ese mismo año ocurrió el episodio de los videoescándalos, relacionados con gente del PRD recibiendo dinero. En eso, Robles Berlanga salió raspada.

Se mostraron unos videos donde se ve al entonces presidente de la ALDF, René Bejarano, uno de los principales operadores políticos de López Obrador, recibir miles de dólares en efectivo del empresario Carlos Ahumada, relacionado sentimentalmente con Rosario Robles.

El asunto fue que el propio Bejarano declaró después que el dinero fue entregado a la presidenta del PRD. También fue relacionada con el trasiego de dinero documentado en otros videos donde se ve a Ramón Sosamontes, una persona muy cercana a ella y Carlos Imaz, también recibiendo dinero de Ahumada. En ambos casos salió a relucir su nombre como la que había estado detrás de esos movimientos.

La expresidenta del PRD siempre ha negado esas acusaciones y nunca ha sido involucrada judicialmente con esos hechos.

Lo cierto es que el golpeteo político dentro y fuera del PRD se incrementó y finalmente renunció a su militancia en agosto del 2004. Junto con ella, Ramón Sosamontes.

Reaparece con Peña Nieto

Su relanzamiento en el escenario político nacional fue en septiembre del 2012, como vicecoordinadora de Asuntos Internacionales del equipo de transición del presidente electo Enrique Peña Nieto, del PRI.

Para diciembre del 2012 fue designada como secretaria de Desarrollo Social donde, de acuerdo con una investigación periodística, ocurrió la llamada Estafa Maestra, un procedimiento para desviar a empresas fantasma más de 3,000 millones de pesos de los ejercicios fiscales del 2013 y del 2014.

En agosto del 2015, Rosario Robles fue designada secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. Con ella se fueron 16 funcionarios que la acompañaron en la Sedesol.

Señalan a Ahumada por extorsión

Como resultado de una denuncia que presentó la entonces titular de Sedesol Rosario Robles en el 2013, la FGR reactivó la investigación e incluso tiene los elementos para ejercer acción penal contra el empresario argentino Carlos Ahumada Kurtz por los delitos de extorsión, fraude específico, falsificación de documentos y uso de documento falso.

Robles Berlanga, quien también es investigada por la FGR por ejercicio indebido del servicio público, denunció que Ahumada Kurtz sustrajo tres hojas en blanco con su firma, y que la amenazó para exigirle una cantidad millonaria.

Carlos Ahumada mantiene una demanda contra Rosario Robles por un préstamo de 200 millones de pesos que supuestamente le hizo al PRD cuando ella fungía como presidenta nacional del partido.

Robles se ampara

El juez décimo de Distrito de Amparo en Materia Penal, Patricio Leopoldo Vargas, concedió a Rosario Robles una suspensión por posible orden de aprehensión o comparecencia, pues consideró que el delito de ejercicio indebido del servicio público que le sigue la FGR no amerita prisión preventiva oficiosa. (Jorge Monroy)