En los centros de reclusión, detención y separos dependientes del gobierno del estado de Michoacán persisten factores de riesgo para la comisión de la práctica de la tortura, denunció la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

En dos informes de seguimiento a fin de verificar las condiciones de dichos centros, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura del organismo detectó que de las 214 situaciones observadas de manera inicial que constituyen factores de riesgo en materia de tortura o maltrato, 68 ya no presentan situaciones de riesgo, 42 presentan avances encaminados a su atención y 104 aún persisten.

Entre las deficiencias observadas que aún persisten, se encuentran que no se asigna una partida presupuestal para alimentación de las personas detenidas; algunas celdas carecen de inodoro, lavabo e instalaciones hidráulicas; de ventilación e iluminación, y que las condiciones de higiene son deficientes.

También, que no hay separación entre procesados y sentenciados; y que el personal no ha recibido capacitación en materia de derechos humanos y prevención de la tortura.

Los lugares visitados (en octubre pasado) por la CNDH están bajo la competencia de la Procuraduría General de Justicia del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública, la Secretaría de Salud y el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, ubicados en los municipios de Acuitzio, Apatzingán, Ario, Erongarícuaro, Hidalgo, Huiramba, Lagunillas, Pátzcuaro, Quiroga, Salvador Escalante, Tacámbaro, Taretan, Uruapan Y Zitácuaro.

El Mecanismo tiene como objetivo la prevención de actos que pudiesen constituir malos tratos, motivo por el cual en las visitas se realizaron, además, actividades para promover e impulsar la observancia de los derechos humanos por parte de los servidores públicos.

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