Colocado en el segundo lugar en las encuestas que miden la intención del voto, con un discurso crítico hacia el gobierno federal actual y anti-PRI, el candidato de la alianza Por México al Frente, Ricardo Anaya, arrancó la fase formal de la campaña por la Presidencia de la República.

El abanderado de los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano inició su campaña en las instalaciones de la Expo Santa Fe, en una de las zonas lujosas de la Ciudad de México y, el domingo estuvo en Guanajuato, uno de los principales bastiones panistas.

El también expresidente del PAN busca capitalizar en votos las fortalezas de los partidos que lo abanderaron.

En la pasada elección, Acción Nacional ganó en sólo cuatro estados: Guanajuato, Nuevo León, Veracruz y Tamaulipas y quedó en segundo lugar en otros 13, principalmente del norte del país.

Para el 2015, cuando se realizaron las elecciones intermedias, el PAN ganó 55 de los 300 distritos electorales en que está dividido el país, principalmente de la zona centro y norte del país, que es donde está su fortaleza.

A ello habrá que sumarle los bastiones políticos de sus aliados. El PRD ganó en el 2015, 25 distritos, principalmente del centro y del sur y MC 10, todos ellos en Jalisco, donde hoy por hoy es la principal fuerza política.

PAN y PRD gobiernan, ya sea por separado o en alianzas, 16 estados de la República.

En el periodo de precampaña y en la llamada intercampaña, Anaya Cortés basó su posicionamiento como aspirante a la Presidencia en torno a un discurso en contra de la corrupción y se enfrascó en una lucha con el PRI en la que, si bien se mantiene con una ligera ventaja, también le representó perder algunos puntos —según lo que indican las encuestas— los cuales se vieron reflejados en favor del candidato puntero: Andrés Manuel López Obrador.

La causa fue los señalamientos del PRI en su contra por su presunta participación en actos de corrupción relacionados con la compra de un terreno en donde construyó una nave industrial y luego vendió y en la que habría tenido una importante ganancia.

El asunto le ha quitado mucho tiempo porque ha tenido que invertir parte de ello en defenderse y hacer aclaraciones sobre esos señalamientos y eso le ha restado a la parte de las propuestas o para posicionar su mensaje.

El caso se ha mantenido en el debate mediático y hasta el momento no ha sido motivo de una investigación oficial o juzgado por ese asunto.

De acuerdo con datos de Consulta Mitofsky, el 17 de diciembre la intención del voto hacia Anaya estaba en 20.0% y al 18 de marzo es 21.2%, a 4.8 puntos porcentuales del candidato del PRI, José Antonio Meade.

El político queretano se ha mostrado agresivo en cuanto a sus señalamientos en contra del presidente Enrique Peña Nieto relacionados con la corrupción, lo que también le ha servido como estrategia de defensa ante los ataques en su contra. El abanderado ha recurrido a casos como el de la Casa Blanca del presidente Peña, el socavón en la autopista México-Acapulco y Odebrecht y la llamada Estafa Maestra, para ilustrar la corrupción que ha campeado en el gobierno actual.

Sin embargo, lo que para muchos analistas ha quedado poco claro es el planteamiento ideológico del candidato de un partido de derecha aliado con uno de izquierda y otro más bien pragmático. En ese sentido, han sido poco claras las propuestas de gobierno del candidato y han destacado más asuntos como su apoyo a la idea de una renta básica, surgida de las filas de la izquierda.

Refuerza su equipo de campaña

Una vez ocurrido el destape del candidato de la Alianza por México al Frente, se rodeó de los liderazgos de PRD y Movimiento Ciudadano con los que construyó la alianza que lo postuló; Alejandra Barrales, expresidenta del PRD, que al final se quedó con la candidatura al Gobierno de la Ciudad de México y Dante Delgado, el dirigente de Movimiento Ciudadano.

Ellos se sumaron al primer círculo de Anaya en donde están el presidente del PAN, Damián Zepeda, el coordinador de los diputados del PAN, Marko Cortés, el exsecretario de Gobernación, Santiago Creel, y el exgobernador de Morelos, Marco Adame. En un segundo círculo están los senadores Ernesto Ruffo y Marcela Torres, el expresidente del PAN Luis Felipe Bravo y el ex diputado federal Juan Pablo Adame.

En las últimas semanas, sumó al expresidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, Emilio Álvarez Icaza, líder de la organización civil Ahora y como coordinador estratégico de campaña al exsecretario de Relaciones Exteriores, Jorge G. Castañeda.

Principales propuestas

  • Destituir de cargos públicos a políticos negligentes y con falta de sensibilidad como los responsables del socavón.
  • Terminar con el pacto de impunidad.
  • Acabar con la colusión entre contratistas y gobernantes “que saquean el erario y saquean el pueblo”.
  • Continuar con la construcción del aeropuerto internacional utilizando los parámetros internacionales más elevados en materia de transparencia y rendición de cuentas.

Habrá tres días de veda electoral

Culminadas las campañas electorales el próximo 27 de junio, habrá tres días de veda electoral, en las que ningún candidato podrá difundir propuestas o hacer llamado al voto.

De acuerdo con el artículo 210 de la Ley General de Procedimientos Electorales durante los tres días previos a la elección y hasta la hora de cierre de las casillas, “queda estrictamente prohibido publicar, difundir o dar a conocer, por cualquier medio de comunicación, los resultados de las encuestas o sondeos de opinión, que tengan como fin dar a conocer las preferencias electorales”.

El artículo 213 de esa ley establece que la distribución o colocación de la propaganda electoral deberá respetar los tiempos legales que se establezcan para cada caso, su retiro o fin de su distribución deberá efectuarse tres días antes de la jornada electoral.