Pese a las voces que señalan a Ricardo Anaya Cortés como el responsable directo de la pérdida de posiciones políticas del Partido Acción Nacional (PAN) a nivel nacional, el presidente del instituto, Damián Zepeda, quien se perfila para dejar la dirigencia del albiazul y sumarse a la Cámara Alta como senador plurinominal, defendió que el excandidato a la presidencia de la República aún tiene muchos adeptos y respaldo al interior.

En entrevista telefónica, Zepeda dijo que hay un grupo al interior del PAN que ha pugnado por adjudicar los resultados de los comicios que no han sido alentadores a Anaya; sin embargo, desde su opinión, los malos resultados que se obtuvieron en la elección del pasado 1 de julio pasan por tres razones principalmente.

En primer lugar, dijo, estuvo la “ofensiva del gobierno federal” en contra de su candidato, seguido de “la mala imagen de la guerra contra las drogas”, impulsada por Felipe Calderón, de la cual no se pudo separar la candidatura y, en tercer lugar, el no dar la imagen clara de la opción del cambio “que sí dio (Andrés Manuel) López Obrador”.

Además de estas razones, Zepeda arguyó que la desunión al interior del partido y los militantes panistas que se unieron al candidato José Antonio Meade Kuribreña, abanderado de la alianza Todos por México (PRI, Nueva Alianza y el Partido Verde Ecologista), influyeron para no dar la imagen del cambio.

Al ser cuestionado sobre por qué Ricardo Anaya no ha aparecido en público tras la derrota que tuvo en las urnas, el presidente de Acción Nacional indicó que se encuentra con su familia.

“Ricardo salió el día de la elección y de manera valiente reconoció que los resultados no le favorecían (...) ahora se tomó un tiempo con su familia”, indicó.

Sobre si habría aún alguna posibilidad para que Anaya Cortés regrese a dirigir al blanquiazul, Zepeda enfatizó que cuando el queretano tomó la candidatura a la presidencia por la coalición Por México al Frente dejó muy claro que, sin importar lo que pasara, no regresaría a dirigir al partido.

En otro tema, sobre si el mismo Frente seguirá en el futuro y las voces críticas panistas que indican que se perdió más de lo que se obtuvo con la coalición, Zepeda definió como una alianza “exitosa” la realizada con los otros dos partidos identificados como de izquierda, ya que, dijo, de no haberse gestado se habría dado la posibilidad de que los estragos tras perder la elección hubieran sido más profundos.

En tanto que, aseveró, la “agenda del PAN en el Legislativo y la del PRD y Movimiento Ciudadano son totalmente compatibles”, por lo que consideró que es muy probable que en las cámaras se mantenga la unión de los tres partidos.

Buscarán transformar al PAN

Legisladores del PAN coincidieron en el “gran reto” que enfrentará el próximo dirigente del partido, porque deberá de recuperar la confianza de los ciudadanos, transformar al instituto en una verdadera alternativa y mantenerse como una fuerza de oposición.

El senador panista Francisco Búrquez, quien busca competir por la dirigencia del PAN, aseguró que la contienda deberá ser libre y de cara a los ciudadanos. Reiteró la necesidad de dejar a un lado las cúpulas partidistas. “No me interesa tanto participar por la presidencia, sino la posibilidad de transformar al PAN”, aseguró.

Por otra parte, el coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Marko Cortés, quien también competirá por la dirigencia, hizo un llamado al gobierno actual para trabajar hasta el último día de su administración para asegurar la seguridad nacional.

Agregó que “es necesario entender la circunstancia en la que se encuentra el país; hay llamados a que el próximo gobierno puede ser autoritario y es necesario el diálogo entre panistas de la Cámara de Senadores y Diputados,  así como con gobernadores estatales. El reto es crear una alianza con militantes para mantenerse como una fuerza de oposición”, aseveró. (Marisol Velázquez)

hector.molina@eleconomista.mx