El gobierno de Trump revocó formalmente el programa creado por su predecesor que protegía de la deportación a los inmigrantes que fueran padres de ciudadanos estadounidenses o de residentes legales, con lo que se cumple una vital promesa de campaña del presidente Donald Trump, anunció el Departamento de Seguridad Nacional.

El secretario de Seguridad Nacional John Kelly revocó formalmente el memo que creó el Programa de Acción Diferida para Padres de Estadounidenses (DAPA, por su sigla en inglés). La medida se presenta en el quinto aniversario de otro esfuerzo que ha protegido a cientos de miles de jóvenes inmigrantes de ser deportados.

El programa fue anunciado por el gobierno de Barack Obama en noviembre del 2014, pero nunca entró en vigor. Tenía la intención de mantener a salvo a los padres inmigrantes y proveerles de permisos renovables de trabajo por dos años, pero fue bloqueado por un juez federal de Texas después de que 26 estados impugnaron su legalidad en un tribunal federal. Los republicanos denunciaron el esfuerzo como una amnistía clandestina y arguyeron que Obama sobrepasó su autoridad al proteger a un tipo específico de inmigrantes que vive ilegalmente en el país.

El programa de protección a padres, al igual que el de jóvenes inmigrantes, fue creado en un memo durante el gobierno de Obama. Ambas medidas requerían que los participantes cumplieran con ciertas condiciones, como no tener antecedentes penales. Como parte de la expansión para proteger a los padres inmigrantes que vivían ilegalmente en Estados Unidos, el gobierno de Obama también buscó proporcionarles a los jóvenes inmigrantes permisos de trabajo por tres años. Dicha cláusula también fue bloqueada por el juez de Texas.

Revocar el memo y poner fin al programa cumple con una promesa de campaña de Trump, quien se comprometió a cancelar dichos esfuerzos de inmediato ; el magnate republicano no ha dicho cuáles son sus planes sobre el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, conocido como DACA.