La política migratoria de México se han enfocado en la idea de que la única política sensata es la contención, es decir, evitar que la gente migre, lo que genera que nuestro país pierda oportunidades políticas, económicas y demográficas, además de tener “efectos perversos”, indicó el estudio “La intersección de la política exterior con la política migratoria en el México de hoy”, elaborado por investigadores del Colegio de México (Colmex).

“Al aumentar los costos de la migración y cerrarse las vías legales, las redes que posibilitan migrar a las personas requieren cada vez más recursos y alianzas con ramificaciones hacia negocios ilegales y pactos corruptos”, se precisó.

Durante la presentación del informe, Martha Bárcena, embajadora eminente, reconoció que muchas veces las decisiones en materia migratoria, tanto en México como en Estados Unidos, se toman sin que haya una relación directa con los perfiles demográficos y con la política de población, ello debido a que “si tomamos decisiones en el corto plazo en materia migratoria pueden afectar el desarrollo económico y social de los países”.

Sin embargo, la embajadora se dijo convencida de que es necesario un diálogo regional para abordar la corresponsabilidad compartida para la administración de la migración humana, con una visión que vaya más allá de Centroamérica y que incluya a Colombia, Ecuador, Brasil, este último enmarcado por la salida de miles de haitianos de este territorio.

Asimismo, enfatizó que dentro de la actual agenda migratoria se debe priorizar el tráfico ilícito de personas, que es donde está el crimen organizado “ya no solo está en tráfico de drogas, está cada vez más en el tráfico de personas, porque este resultado cada vez más lucrativo y ahí también tiene que haber una coordinación regional y quizá hasta cambio de la legislación”, expresó.

Mexicanos desplazados

El informe destacó que en México se estima que cerca de 357,000 personas han sido desplazadas de sus hogares por violencia o conflictos desde 2009, con desplazamientos que no solo se dan de manera interna a otros municipios y entidades de México, sino también con flujos de migración hacia Estados Unidos a través de distintos tipos de visas, solicitudes de asilo o de manera indocumentada, plasma el reporte del Colmex.

El documento destacó que mientras México privilegie el enfrentamiento armado para combatir la violencia criminal, es poco probable que disminuyan estos desplazamientos, por lo que será necesario desarrollar medidas paliativas para atender a esta población vía programas de protección.

“La política exterior actual de México no tiene como prioridad incidir en la política migratoria de Estados Unidos para proteger a los connacionales forzados a migrar a otros países, no sólo porque se teme lastimar los principios que supuestamente rigen la política exterior, sino también porque implicaría admitir la incapacidad del gobierno mexicano de proveer seguridad y de imponer control en su territorio”, subrayó el informe.

maritza.perez@eleconomista.mx