El presidente Enrique Peña Nieto deberá reconocer los resultados de las elecciones presidenciales del próximo 1 de julio, cualesquiera que éstos sean, consideró James R. Jones.

“El presidente también tiene la responsabilidad de analizar las elecciones y ver si confía en el INE, si confía en el proceso electoral para decir que fue justo y aceptar los resultados y continuar porque ésa es una parte muy importante de la democracia, el deseo de cambiar los gobiernos y aceptarlos aun si no estamos de acuerdo con los nuevos que han sido electos, creo que es una gran responsabilidad”, dijo el exembajador de Estados Unidos en México.

Al participar en la conferencia organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE) titulada “Evolución democrática de las instituciones electorales. Una Visión Internacional de México”, explicó que hay que separar a las personas de las instituciones.

“La institución (el INE) y el presidente tienen que ser señalados por la historia como dos de los factores más importantes respecto a cómo México ganó el respeto que tiene actualmente en el mundo, en términos de llevar a cabo elecciones libres y justas de primer mundo”, expuso.

En su turno, Jeffrey Davidow, también exembajador de Estados Unidos en México, dijo que el hecho de que el expresidente priista Ernesto Zedillo haya reconocido, en el año 2000, la victoria del candidato presidencial panista Vicente Fox lo convirtió en un héroe de la democracia mexicana.

“El gran problema en el año 2000 fue: uno de los candidatos, no del PRI, ganó y el PRI tuvo que aceptar el resultado. Eso fue algo histórico, revolucionario y yo creo que había voces y poderes dentro del PRI que no querían aceptar los resultados en la noche de las elecciones y el hombre clave y francamente para mí un héroe de la democracia de México fue el presidente Zedillo”, dijo.

Bajo toda la presión del PRI, amplió, Zedillo “decidió que iba a reconocer los resultados y fue a la televisión y dio un discurso, dando las felicitaciones al presidente Fox y con eso se acabó con cualquier esfuerzo que unos en el PRI estaban intentando montar para no aceptar (los resultados de) las elecciones”.

El año 2000, completó, fue clave en la historia de México, porque se demostró que había posibilidad de realizar elecciones libres. “Éste fue el año donde la gran mayoría de mexicanos por fin entendía que sí, sí se podía en México, sí de veras se puede tener elecciones que son orgullo de este país y yo creo que esa historia sigue hoy”.