Palacio Nacional es nuevamente la sede oficial del Poder Ejecutivo. “Aquí está el peje”, “Aquí vive el peje”. “A ver si lo encontramos”, son las voces recurrentes en la nueva época que vive el histórico edificio, en donde a partir del lunes no sólo desfilan funcionarios de la Secretaría de Hacienda, soldados, visitantes nacionales y extranjeros; ahora también —cada vez que retumban honores militares— aparece Andrés Manuel López Obrador.

Por la calle de Moneda del Centro Histórico, que recién fue despejada de vendedores ambulantes, ciudadanos y estudiantes ingresan diariamente para las visitas al Museo de Sitio Recinto Parlamento, la Casa-Museo de Benito Juárez, los Jardines de la Emperatriz y las antiguas pirámides que descansan bajo los cimientos del Palacio.

Desde el lunes, también por sus pasillos se hace común toparse con integrantes del gabinete, que diariamente acuden a audiencia con Obrador. El martes andaba por ahí la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, a quien se le preguntó qué temas abordaría. “Los que el presidente nos indique”, respondió.

También, muy cerca de la impresionante Epopeya del Pueblo Mexicano que se ubica en el patio norte, desfilaba el empresario José María Riobóo, uno de los hombres más cercanos a López Obrador, y es visto en casi todos los eventos del mandatario, aunque no fue nombrado en ningún cargo público.

En Palacio Nacional, además del presidente Obrador, tienen oficinas Alejandro Esquer Verdugo, secretario particular del mandatario; Alfonso Romo, jefe de la Oficina de Presidencia; Lázaro Cárdenas Batel, jefe de Asesores; Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Comunicación Social; César Yáñez Centeno, coordinador general de Política y Gobierno; Gabriel García Hernández, coordinador general de Programas Integrales de Desarrollo, y Raymundo Artís Espriú, coordinador de Estrategia Digital Nacional.

En la Puerta 8 del Palacio, que se ubica en la calle Correo Mayor, Leticia Ramírez, directora de Atención Ciudadana de la Presidencia, atiende a decenas de personas que diariamente hacen fila para entregar peticiones a Obrador. En su oficina ya tiene más de 30,000 escritos.

En el patio norte, las nuevas autoridades colocaron un cerco para los periodistas, no así para los visitantes que pueden caminar hacia las escalinatas donde se ubica la colosal Epopeya de Diego Rivera.

Cuando el sonar de las trompetas militares retumba sobre Palacio Nacional, es indicativo de la llegada o salida de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, que ha dado a Palacio Nacional una nueva era, la que denomina la cuarta transformación de la vida del país.