Junto con el arranque de un nuevo año, el presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que su administración aplicará nuevos recortes al gasto gubernamental, al tiempo que reiteró su postura de revisión a los presupuestos de los organismos autónomos, ya que considera que “todavía hay mucho gasto superfluo en el gobierno”, e incluso deslizó la idea de que algunos pudieran desaparecer o fusionarse.

Representantes de organismos autónomos, en contraparte, defendieron sus medidas de austeridad, aseguraron que no están exentos de un control constitucional y a la rendición de cuentas, y demandaron su fortalecimiento, en lugar de proponer su eliminación.

Desde Palacio Nacional, López Obrador expresó que el reducir los aparatos burocráticos, incluidos los organismos autónomos, ayudaría a liberar fondos para sectores como la educación, salud y bienestar de la población, porque, añadió, si todo el presupuesto lo consumen los aparatos burocráticos, genera un gobierno “mantenido y bueno para nada”.

Al argumentar que al interior de la administración pública todavía se gasta mucho en cuestiones que no son fundamentales, aun con “todo lo que ha hecho su gobierno”, y ante la existencia de organismos “supuestamente autónomos” que fueron creados para “simular” que se combatía la corrupción, el mandatario insinuó que algunas dependencias de gobierno podrían atraer sus funciones.

“Existe, por ejemplo, el instituto para las comunicaciones, es Ifetel: Instituto Federal de Telecomunicaciones, y existe la Secretaría de Comunicaciones (…) entonces, vamos este año a llevar a cabo una revisión sin afectar a los trabajadores, pero imagínense cuánto nos ahorramos en renta de oficinas, en viáticos, en gastos superfluos. El mismo instituto de la transparencia, 1,000 millones de pesos. ¿Qué?, ¿no puede la Secretaría de la Función Pública hacerse cargo de eso?”, cuestionó López Obrador.

La respuesta al Ejecutivo

En un comunicado, y sin hacer alusión directa al presidente de la República, el INAI defendió que es uno de los principales contrapesos de poderes y que su autonomía constitucional fortalece la facultad para evitar que alguno de éstos impida o limite el derecho a saber de la sociedad.

“El avance de la democracia en México está ligado al respeto de los derechos fundamentales de la población, por lo que el trabajo del Instituto debe ser reforzado e impulsado, en lugar de plantear su eliminación”, manifestó el INAI.

“Es importante señalar que toda acción o injerencia por parte de cualquiera de los órganos del Estado para restar autonomía (...) atentaría contra el origen social y democrático de la institución”.

En el comunicado planteó que como organismo autónomo, el INAI cumple una doble función: garantizar el acceso a la información y vigilar la protección de los datos personales con el fin de impedir que cualquier órgano de otro poder pueda ser juez y parte.

En tanto, a través de redes sociales, el comisionado del Instituto Federal de Telecomunicaciones, Arturo Robles, expuso que los órganos constitucionales autónomos, como el IFT, responden al principio de división de poderes y que fueron creados con el fin de garantizar que sus decisiones se basen en criterios técnicos ajenos a intereses políticos o económicos.

“Tienen autonomía de gestión, pero eso no significa que estén exentos del control constitucional, de la rendición de cuentas o el escrutinio ”. Robles defendió que el Instituto tiene un presupuesto anual de 1,500 millones, pero por la aplicación de diversas disposiciones ingresó a la Tesorería más de 21,000 millones.

maritza.perez@eleconomista.mx