El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) consideró que la política social implementada por la administración de Andrés Manuel López Obrador no tiene un rumbo fijo.

“Cuatro de los 10 programas analizados no tienen reglas claras y otros cuatro asumen que un ingreso adicional es suficiente para eliminar las fuentes de discriminación de los grupos vulnerados.

“Más aún, no hay mecanismos para verificar que los apoyos los reciben las personas que más lo necesitan. Adicionalmente, en las modificaciones no hay pruebas de que se contemplaron las sugerencias del Consejo Nacional de Evaluación, la Auditoría Superior de la Federación y Gestión Social y Cooperación AC. Esto sugiere que los cambios no están basados en evidencia, lo que pone en riesgo los resultados esperados”, precisó la organización civil.

El Imco afirmó que cuatro de los cinco programas sociales desplegados con mayor presupuesto son transferencias de dinero “no condicionadas o con requisitos mínimos, lo que no necesariamente resuelve las carencias”.

“Aunque la transferencia aumenta su ingreso, no crea instituciones ni genera capacidades para que estos grupos puedan competir contra otros más privilegiados”, precisó .

De acuerdo con el análisis, una familia cuyos integrantes se encuentren dentro de la población objetivo tendría un ingreso mensual de hasta 6,255 pesos mensuales, cantidad comparable a lo que gana una persona que trabaja cinco días a la semana durante ocho horas, según la Encuesta Nacional de Ocupación del primer trimestre del 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, destacó el think tank.

“El ingreso de una familia vulnerada podría depender casi totalmente de las transferencias de estos programas”, indicó.

Como propuestas, el Imco enfatizó que se deben generar políticas contra riesgos sociales y no sólo de redistribución del ingreso, además de evaluar la efectividad de los programas basándose en metodologías claras.

Recordó que la administración lopezobradorista ha destinado para este año 2.6 billones de pesos con el objetivo de reducir las desigualdades con la aplicación de programas sociales.