Para las nuevas generaciones que pertenecen a la clase media mexicana es cada vez más difícil mantenerse en ese piso o ascender al siguiente. Las problemáticas para lograr movilidad social en México han provocado una contracción significativa de la clase media, de hecho, la más pronunciada de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). 

La OCDE define a la clase media como la población que concentra ingresos equivalentes a entre 75 y 200% del ingreso nacional promedio. Los clasemedieros en México representan el 45% de la población total, la proporción más baja de todos los países de la OCDE. 

En economías similares, como Chile, la clase media asciende a 48% de la población y el promedio de los países miembros es de 61%, de acuerdo con cifras calculadas por la OCDE para el reporte Under Pressure: The Squeezed Middle Class. 

La OCDE considera en la clase media a la población que ingresa entre 3,757 y 10,019 dólares al año. Mientras que el promedio para los países miembros es de entre 15,144 y 10,384 dólares anualmente.  

En general, la mayoría de las economías de la OCDE siguen esta tendencia. En promedio las clases medias de los países miembros han incrementado apenas 0.3% su renta media desde el 2008 y hasta el 2015.

En México esta problemática se agudiza, los ingresos promedio de la clase media han caído 2.1%, durante ese lapso. La nacional es la segunda contracción del ingreso clasemediero más pronunciada sólo por debajo de Grecia (5.7 por ciento).

La clase media mexicana, además, tiene los ingresos anuales más bajos de todos los miembros. En promedio una persona de clase media ingresa 5,010 dólares al año, una cifra significativamente menor que el promedio para la OCDE (20,132 dólares).

¿Por qué se acaba la clase media?

De acuerdo con el estudio realizado por la OCDE, la pobreza es el factor al que se atribuye gran parte de la desaparición de las clases medias alrededor del mundo. Los más jóvenes de las clases medias han experimentado una pérdida importante de sus capacidades económicas. 

En promedio desde 1980 hasta 2015 en México la clase media ha disminuido gracias al aumento de 0.4% de la clase alta y de 0.9% de la clase baja. Esta situación refleja que la clase media tiende más a bajar que a subir escalones. 

En este país otra tendencia persistente es que gran parte de la población destina más del 25% de sus ingresos totales a los gastos de vivienda. El costo de las rentas y los servicios relacionados con el hogar se ha incrementado de manera importante en las décadas recientes presionando a las clases medias —quienes más destinan a este rubro— a descender en el escalafón. 

La clase media en México destina 56% de sus ingresos sólo a vivienda, ropa y comida. El 44% restante debe distribuirse en transporte, salud, educación, comunicaciones, cultura, esparcimientos y otros gastos. 

La desprotección y los cambios en el mercado laboral también han tenido efectos negativos para las familias clasemedieras, especialmente para las últimas generaciones. El número de trabajos permanentes y estables ha caído de manera importante a la par que los trabajos mejor remunerados exigen perfiles más elevados, mismos perfiles que la clase media no alcanza por rezagos educativos. 

La clase media en México y en la mayoría de los países miembros de la OCDE experimenta múltiples barreras para mejorar su nivel de vida o por lo menos mantenerlo y recurren al sobreendeudamiento. El 19% de la clase media mexicana gasta más de lo que gana, de acuerdo con las cifras de la OCDE.

Para la clase media los riesgos económicos son más latentes, no sólo por la reducción de sus capacidades monetarias, también por la naturaleza de los empleos que ocupan, la distribución de sus gastos y sus perfiles como usuarios de crédito. 

¿Cómo salvar a la clase media?

La intervención pública es necesaria para revertir la tendencia de precarización y contracción de la población clasemediera, alertó la OCDE en su reporte. 

Es necesario integrar en las políticas el fomento a sistemas de equidad social y económica. Considerando los perfiles específicos de las clases medias y bajas no sólo en el ámbito económico, también en el ámbito educativo, laboral, financiero y fiscal.

[email protected]