En medio de la epidemia por Covid-19, las Casas de la Mujer Indígena o Afromexicana  reiteraron que la decisión del gobierno federal de cancelar la entrega de recursos dejó desprotegidas a las mujeres usuarias y a las trabajadoras de la Red Nacional CAMI.

En diversas ocasiones, la coordinadora de la Red, Nelsy Marisela Ku, ha solicitado tanto a la Secretaría de Gobernación (Segob) como al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) continuar con la entrega del financiamiento ya etiquetado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020, y si bien la titular de la Segob, Olga Sánchez Cordero, ha externado su preocupación, hasta el momento no existe una solución, mientras que el INPI no ha respondido el oficio sobre el tema.

Entrevistada por El Economista, la coordinadora de la red explicó que entre las labores que realizan las casas se encuentra el brindar atención e información relacionada con los temas de violencia contra las mujeres, desde un enfoque de derechos humanos e interculturalidad, además de que se ha buscado rescatar las prácticas tradicionales de cada entidad.

Marisela Ku resaltó que las promotoras que laboran en las CAMIS son intérpretes de mujeres indígenas a quienes brindan apoyo en los juzgados y también elaboran diagnósticos locales en los temas de violencia contra las mujeres indígenas y afromexicanas, así como la promoción de la salud sexual y reproductiva.

“La situación que vivimos las mujeres indígenas en las comunidades son diferentes. Las CAMIS son el primer espacio a donde acuden las mujeres en una situación de violencia. Estamos en insistencia que se vea el trabajo de la Red CAMI, pero no solamente que las autoridades nos digan que están preocupadas, sino que deben demostrarlo con acciones”.

Recalcó que la falta de recursos ha vulnerado los derechos de las mujeres que laboran dentro de las casas de atención.

“Nosotras siempre hemos dicho que contamos con promotoras capacitadas que realizan un trabajo profesional. Por eso consideramos que la cancelación de los recursos ha sido una desvaloración del trabajo de nuestras compañeras en sus comunidades y genera impotencia y cuestionamientos referentes sobre cómo nos miran a las mujeres indígenas dentro del Estado”.

Aseguró que para hacer frente a la epidemia por Covid-19 se han adoptado las medidas de seguridad e higiene para prevenir los contagios. Sin embargo, ejemplificó que en Guerrero, en las CAMIS que atienden a embarazadas, las promotoras han manifestado que no cuentan con el equipo de protección como guantes, mascarillas y cubrebocas para garantizar la seguridad de las mujeres que acuden.

En cuanto a las instalaciones, Marisela Ku dijo que en la mayoría de las casas se trabaja con base en guardias, mientras que la atención personalizada se ha realizado a través de llamadas telefónicas para mantener la protección del personal y las usuarias que buscan el asesoramiento.

[email protected]