El Partido Revolucionario Institucional (PRI) será la primera fuerza en el Congreso de la Unión pero sin la mayoría absoluta, según un documento que establece la asignación definitiva de bancas y al que accedió Reuters el miércoles.

El PRI, que volverá a la presidencia luego de 12 años, deberá negociar con otros partidos para lograr la aprobación de las reformas que se propone el candidato presidencial Enrique Peña Nieto durante su gestión que podría comenzar el 1 de diciembre.

El PRI estará obligado a buscar votos de otras fuerzas, como del Partido Acción Nacional (PAN) o del Partido Nueva Alianza (Panal).

Peña tiene entre sus prioridades reformas que van desde el área fiscal hasta la energética, pasando por una comisión nacional anticorrupción y otra para regular la relación entre medios de comunicación y gobierno, además de varias que quedan pendientes de la administración de Calderón.

El PRI no logró mayoría absoluta ni con la suma de los diputados de su aliado el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), según el documento que contiene la conformación del Congreso una vez resueltas las impugnaciones existentes en algunos distritos electorales.

Una coalición de la izquierda integrada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido del Trabajo (PT) y el Movimiento Ciudadano (MC), renuente a apoyar las reformas de Peña, quedó como segunda fuerza de la Cámara de Diputados.

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