Los siete candidatos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México usaron el periodo de campaña para lanzar acusaciones a sus contrincantes y hacer planteamientos flojos para erradicar la corrupción y la inseguridad —temas de relevancia entre la ciudadanía—, también para mostrar la fuerza de sus partidos para ganar dicha elección, consideraron especialistas.

El politólogo del ITAM, Horacio Vives Segl, dijo que en las campañas de la candidata de la coalición Al Frente por la CDMX, Alejandra Barrales, y la abanderada de Juntos Haremos Historia, Claudia Sheinbaum, se presentaron “dilemas en término de comunicación importantes” ya que ambas se culparon de las deficiencias de la ciudad a pesar de que las dos han ejercido en el Gobierno capitalino.

En ese sentido, indicó que el aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Mikel Arriola,  se convirtió en un actor “a tomar en cuenta” a pesar de no tener ninguna posibilidad de ganar, porque  históricamente el tricolor ha tenido un desempeño electoralmente bajo en la capital.

“Desde la precampaña y campaña se la están disputando (la elección) Alejandra Barrales y Claudia Sheinbaum. Sin embargo, Arriola le apostó a un electorado que no se siente representado con ninguna de las dos alianzas ni discursos”, mencionó.

Por otro lado, el director del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Ibero, Enrique Gutiérrez Márquez, puntualizó que hubo propuestas diferenciadoras en cada candidato y candidata, pero no las desarrollaron y no pesaron ante la ciudadanía. Dijo que hubo una campaña donde resaltó la incorporación de actores políticos o militantes de otros partidos.

“Vimos una campaña muy corporativa porque realmente no vimos propuestas contrastantes y que puedan plantear al electorado un punto diferenciador (...) Incluso no abordaron la relación que tendrán las nuevas alcaldías y el jefe de Gobierno en el tema de seguridad”, expuso.

Los expertos del ITAM e Ibero señalaron que los debates organizados por el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) permitieron “visualizar” que había siete contendientes, ello al considerar que hubo “demasiados candidatos”. Y destacaron a la primera candidata independiente a la ciudad, Lorena Osornio, a pesar de no tener un buen despeño en términos de propuestas, situación similar con el candidato del Partido Humanista, Marco Rascón, de acuerdo con la visión de los expertos.

Ambos especialistas descarton que la violencia política estuviera presente en la CDMX durante las campañas, en comparación, por ejemplo, con Guerrero. Aunque, semanas antes de iniciar la precamapaña se suscitaron dos conflictos en un mitin entre militantes del PRD y Morena.