La Ley General de Víctimas fue resultado de una presión de organizaciones sociales en el 2011 al entonces presidente Felipe Calderón, luego de que ese año se comenzaron a conocer cientos de casos de personas desaparecidas o víctimas de la violencia por la lucha de cárteles del narcotráfico.

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), que encabezó el periodista Javier Sicilia, hizo ese año dos caravanas por el país en demanda de una ley de desaparecidos y de víctimas.

El 30 de agosto del 2012, Calderón presentó al Congreso su iniciativa de Ley General de Víctimas. El 7 de septiembre de ese año creó la Procuraduría Social de Atención a las Víctimas del Delito, que a la postre el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto convirtió en la actual Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

El 25 de abril del 2012, se enlistó como dictamen en el Senado la Ley General de Víctimas. Ese día, muy temprano, los integrantes del MPJD comenzaron a enviar mensajes a la mayoría de los senadores mediante la red social Twitter para recordarles su compromiso de aprobar la ley ese día; el Senado la aprobó por unanimidad. Los integrantes del movimiento que se encontraban en el pleno celebraron la aprobación y dijeron que también acudirían a San Lázaro.

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