Cinco magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) exigieron esta tarde una evaluación al desempeño del presidente de ese órgano, José Luis Vargas Valdez, quien en respuesta acusó un intento de “golpe de Estado” en su contra.

Al inicio de la sesión pública de este miércoles, el magistrado Felipe de la Mata Pizaña solicitó incluir en el orden del día un punto de acuerdo para evaluar la presidencia de Vargas, lo cual fue apoyado por los magistrados Janine Otálora, Indalfer InfanteReyes Rodríguez y Felipe Fuentes Barrera. Los cinco magistrados han tenido un abierto desacuerdo con Vargas por las formas de conducirse durante las sesiones.

“Con fundamento en los artículo 180, fracción 15 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, así como 9 fracción 1 y 15 del Reglamento Interno del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, los cuales establecen que son atribuciones de los Magistrados electorales, las que sean necesarias para asegurar el correcto funcionamiento del tribunal, y que cualquier integrante del pleno, puede someter a consideración de la Sal Superior propuestas adicionales al orden del día, le solicito someter a los integrantes del pleno, en esta misma sesión pública, el punto relativo a las funciones del desempeño de la presidencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación”, planteó De la Mata Pizaña.

En un abierto respaldo a Vargas, la magistrada Mónica Soto se dijo víctima de violencia política por no haber conocido la solicitud de los cinco magistrados, a quienes pidió información relativa al objetivo de plantear la evaluación de la presidencia. Incluso, sugirió que se convocara a una reunión privada, posterior a la sesión pública, para abordar temas administrativos y de gobierno del TEPJF.

El magistrado José Luis Vargas respondió que no hay algún fundamento legal para someter a discusión en una sesión pública temas administrativos y de autogobierno del Tribunal, ni tampoco para ser sometido a un juicio por sus pares. Añadió que lo único que podría removerlo de su cargo es su renuncia, la cual -dijo- no presentará.

“No esta en mi intención renunciar. Si ustedes desean evaluarse, la recibiré por escrito para evaluar las funciones de este tribunal”. Vargas demandó a los magistrados continuar la resolución de proyectos en materia electoral, y amagó que de no aceptar, los magistrados podrían ser denunciados por obstrucción de la justicia electoral.

“No esté intentando un golpe de Estado”, les dijo Vargas, “platiquemos fuera con esta mayoría que han creado”, planteó Vargas.

Pero el magistrado Felipe Fuentes planteó que la solicitud es legalmente procedente, y argumentó que una discusión pública de este tema abonaría a los intereses de la ciudadanía para que conozcan el manejo del tribunal.

Ante ello, Vargas argumentó que anualmente rinde un informe de labores para rendir cuentas de sus actos; les dijo a los magistrados que está dispuesto a recibir por escrito sus opiniones a su desempeño, pero no a renunciar.

“Les quiero pedir de la manera más atenta y más respetuosa que estén a la altura de su investidura constitucional, que no estén intentando o provocando un golpe de Estado, porque sencillamente no existe esa atribución para pretender evaluar a la presencia, y para pretender ocupar la posición que hoy tengo como presidente y de la cual quiero decirles, ustedes me eligieron para esta función. En ese sentido, la única facultad, la única forma, y cito el artículo 171 del Reglamento, para que la presidencia deje de ejercer sus funciones es exclusivamente por una cuestión de renuncia, y yo actualmente les digo, no está en mi intención renunciar”, refirió.

Ante la persistencia de los magistrados Indafer Infante González y Reyes Rodríguez Mondragón para que se sometiera a consideración del pleno la evaluación de su desempeño, el presidente José Luis Vargas pidió: “yo les pediría que mediten o ponderen no generar una crisis constitucional en este momento al país, a la República, al sistema electoral mexicano, y que nos aboquemos a abordar los asuntos y a discutir los asuntos estrictamente jurisdiccionales. No voy a poner el punto a consideración, ya se los dije, e insistir es desgastar, obstruir a la justicia, y eso conlleva responsabilidad”, sentenció.

El magistrado Vargas declaró un receso en la sesión para determinar si hay condiciones de continuar más tarde.

Una de las últimas diferencias entre los magistrados ocurrió el 28 de junio, cuando durante la sesión pública de ese día, el presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), José Luis Vargas, afirmó que sus votos son independientes y no en “manada”, situación que fue rápidamente fue cuestionada por el resto de los magistrados quienes le pidieron respeto.

jorge.monroy@eleconomista.mx

kg