A siete meses de haber iniciado su mandato, el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, enfrenta como principal reto hacer lo necesario para que el abasto de gas, que genera electricidad en la entidad, esté garantizado y, con ello, evitar los apagones en ese territorio.

Es un asunto mayor, sobre todo porque del 1 enero al 22 de abril pasado, se habían presentado al menos tres apagones en la entidad. Además, se prevé que haya más conforme avance la temporada de calor, ante el incremento de la demanda de energía eléctrica.

Yucatán requiere diariamente 400 millones de pies cúbicos de gas para generar la energía que necesita; sin embargo, Yucatán y Quintana Roo se abasten de ese combustible por medio del único ducto llamado Mayakán que tiene capacidad para transportar 300 millones de metros cúbicos diarios, pero se mandan sólo alrededor 80 millones de metros cúbicos al día.

Al no haber suficiente gas, los empresarios tienen que generar su propia electricidad por medio de sus plantas que utilizan diesel, lo cual es más caro.

Otro reto importante es la inconformidad del sector empresarial ante la decisión del gobierno federal de cancelar la Zona Económica especial de Progreso, propuesta por el entonces presidente Enrique Peña Nieto, pues la consideran un retroceso en los planes de desarrollo del estado. La posición del mandatario estatal es que seguirá, pero con un nuevo enfoque.

En cuanto al Tren maya, el gobernador ha manifestado su apoyo al proyecto, pero, en general, no es algo que entusiasme a la población local.

Lo que se le reconoce

De acuerdo con el analista Gastón Lámbarry, el gobierno del estado ha tenido un buen comienzo, pero, aclara, es pronto para hacer un balance certero.

Destacó que el mandatario, de extracción panista, hizo una campaña rumbo a la gubernatura con énfasis en posicionar la idea de que es necesario avanzar en la cobertura de los servicios salud, particularmente en las poblaciones apartadas de las ciudades.

Una vez en el cargo, una de las primeras políticas públicas que implementó fue, a escala estatal, el programa médico a domicilio que lanzó con éxito durante su desempeño como presidente municipal de Mérida.

Si bien apenas han transcurrido siete meses de su administración, es una acción de gobierno que ha sido bien recibida, sobre todo porque atiende principalmente a mujeres embarazadas y adultos mayores. El programa se complementa con la entrega de ambulancias a municipios, lo cual ya empezó. En este rubro, se observa congruente con lo que prometió en campaña.

Por otra parte, también ha sido bien recibida la decisión de integrar un gabinete con paridad de género, es decir, 50% hombres y 50% mujeres, lo cual llamó la atención por tratarse de un estado altamente machista y hasta misógino. Además, abrió una Secretaría de las Mujeres con una serie de programas con acciones afirmativas para este sector.

Para algunos analistas consultados, el mandatario también operó bien el caso del anuncio del Coneval sobre los niveles de pobreza del estado. Al inicio del año, ese organismo dio a conocer que se había incrementado la pobreza en la entidad.

El discurso del gobernador fue: “tenemos un problema; de acuerdo con el Coneval, 42% de los alrededor de 2 millones de habitantes de los 102 municipios del estado vive en condiciones de extrema y moderada pobrezas, actuemos en consecuencia”. No queda claro cuál es la estrategia, pero no repartió culpas.

Asimismo, los yucatecos, en general, recibieron un plan de austeridad implementado por el mandatario estatal.

También fue bien vista la integración de un Consejo Ciudadano para la conformación del presupuesto de ese estado.

Los yucatecos le reconocen que haya mantenido al secretario de Seguridad Pública del gobierno del priista Rolando Zapata Bello, Luis Felipe Saidén Ojeda.

En la entidad, se mantiene la gobernabilidad, a pesar de que es un gobernador panista con un congreso con mayoría priista y con un gobierno federal morenista, y donde hay un delegado de programas presidenciales, Joaquín Díaz Mena, confrontado con el gobernador, aunque mantienen una relación institucional.

Por otro lado, el gobernador recibió muchas críticas porque viajó a China en noviembre pasado, pero a su regreso comunicó el interés de empresas asiáticas en invertir en la entidad, particularmente algunas relacionadas con la producción de neumáticos.

Se habla de compromisos de inversión por más de 1,300 millones de pesos, con los que se generarán más de 1,000 empleos.

Los errores de Vila

Para algunos analistas locales, entre los errores que ha cometido el mandatario destaca la operación del supuesto boquete al presupuesto estatal por 1,800 millones de pesos ocurrido en la administración anterior. Sin embargo, al final quedó en que se trató de recursos que se gastaron fuera del plazo programado (antes de que debieran ser ejecutados).

También causó severas críticas a su administración el despido de más de 700 empleados del gobierno local, de los cuales más de 300 promovieron juicios argumentando despido injustificado.