Líderes sindicales adheridos al Movimiento Nacional para la Transformación Sindical del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), pusieron en marcha una estrategia legal con el fin de quitar de la dirigencia nacional al actual Comité Ejecutivo Nacional (CEN), encabezado por Alfonso Cepeda Salas.

El actual secretario general de ese sindicato asumió el cargo el 14 de febrero de 2018, durante el VII Congreso Nacional Extraordinario y fue electo para el periodo 2018-2024.  

Posteriormente, el 22 de noviembre de ese mismo año, asumió la presidencia (tres meses después de que salió de la cárcel la exlidereza nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo), cuando solicitó licencia el profesor Juan Díaz de la Torre, quien estuvo al frente de ese sindicato desde el 8 de junio de 2011.

Ricardo Aguilar, integrante de ese movimiento disidente, afirmó que el actual CEN de esa organización sindical, no es legítimo ni legal.

Explicó que distintas organizaciones de diferentes regiones del país demandan la democratización del SNTE, lo cual implica la renovación de sus órganos de dirigencia nacional y seccionales, mediante el voto libre, directo y secreto.

Denunció que el 1 de noviembre de 2019, la actual dirigencia nacional, emitió un reglamento para la renovación del Comité Ejecutivo Nacional y mandos seccionales a través de un Consejo Nacional, no un Congreso Nacional como lo señalan los estatutos.

Por ello, en las últimas semanas interpusieron alrededor de 12,000 demandas para pedir a las autoridades laborales que se revoque el citado reglamento, el cual señala procedimientos antidemocráticos que violan los estatutos y la ley laboral vigente, concretamente el voto libre, directo y secreto, establecido en  la reciente reforma laboral

Afirmó que durante los últimos siete años, los trabajadores de la educación han estado abandonados sindicalmente, lo cual ha repercutido en la pérdida de derechos y conquistas laborales, tanto para los trabajadores en activo, como para los jubilados.

Lo que queremos es que se cumpla la ley, que haya orden en el sindicato y una nueva dirigencia legitima que esté a lado de la base, indicó.

Por su parte, el abogado de esa organización, Humberto Cavazos detalló que se demandó el cumplimiento al articulo 23 constitucional, que habla del respeto a los derechos laborales, así como el cumplimiento de los convenios firmados por México ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y tratados internacionales ratificados  por el Senado de la República, sobre libertad y democracia sindicales, así como a la Ley Federal del Trabajo.

Concretamente, destacó, se demanda la democratización del sindicato, lo cual implica la elección de dirigencias mediante voto directo, libertad sindical y rendición de cuentas.

Explicó que las denuncias fueron presentadas ante juzgados de distrito de 25 entidades del país y ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje.

Según el abogado, ya se consiguió una suspensión que ordena que no haya elecciones de autoridades sindicales seccionales.

En ese movimiento participan expresiones sindicales como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, Maestros por México, el Frente Magisterial Independiente de Colima, Movimiento Democrático Magisterial de Nayarit, CNTE-Chiapas, CNTE más conciencia de Jalisco, Magisterio Democrático de Tamaulipas, Movimiento Democrático Magisterial Zacatecano, entre otros.

Enrique Meléndez, dirigente sindical de Tamaulipas, expuso que desde hace dos años se busca armonizar el estatuto, con la reciente reforma laboral y el cambio de la dirigencia nacional, a la que acusó de omisión.

Comentó que actualmente se han vencido los periodos de las dirigencias de al menos seis sesiones sindicales.

A su vez la profesora Rosa María Aguirre, dijo que el magisterio nacional está en espera de una transformación profunda y la democracia es parte de la Cuarta Transformación. Expreso su “más sincero reconocimiento para la maestra Elba Ester Gordillo”.

dego.badillo@eleconomista.mx

kg