En México existen 62 millones de personas que no tienen accesos a la seguridad social, es decir, la mitad de la población carece de servicios de salud y de una cuenta de ahorro para el retiro. Por ello es necesario reforzar este sistema, coincidieron expertos.

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), explicó que para cubrir al 70% de la población de 13 servicios básicos, como lo estable la Organización Mundial de la Salud (OMS), se requiere de un gasto que represente 3.2% del Producto Interno Bruto (PIB).

“Para este año, el presupuesto en salud es de 2.5% del PIB. Si quisiéramos una cobertura universal, es decir, al 100%, requeriríamos un gasto que signifique 4.6% del PIB”, expuso al participar en la Semana Nacional de Seguridad Social 2019 en la Cámara de Diputados.

La situación es aún peor, si se calcula el gasto para el mediano plazo, pues en 2030 si se piensa en una cobertura universal, dicho gasto ascenderá entre 9 y 10 puntos del PIB, lo que también será una bomba de tiempo para las finanzas públicas del país, remarcó Villarreal.

Carlos Francisco Ramírez, director de vinculación de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), comentó que otro desafío que deberá enfrentar el país en materia de seguridad social es el crecimiento poblacional de las personas de la tercera edad y sus pensiones.

“La evolución demográfica es un tsunami silencioso y tendrá un efecto directo en las pensiones (…) actualmente, en promedio, 2,000 personas están cumpliendo 65 años y para el 2050 esta cifra aumentará a 4,200 personas, pero ¿cuántas tendrán una pensión?”, cuestionó.

Mencionó que ante el incremento de la esperanza de vida, el ahorro que hicieron durante su vida laboral será insuficiente para tener una vida digna, pues apenas representará el 30% o menos de su último salario, lo cual también implica un desafío para el sistema de pensiones.

En este sentido, el diputado del PT, Reginaldo Sandoval mencionó que el 61.7% de la Población Económicamente Activa (PEA) no cuenta con acceso a instituciones de seguridad social como el IMSS o ISSSTE, con lo cual no tienen prestaciones de salud, protección contra riesgos laborales ni cotización al sistema de pensiones.

“El 25.2% de los adultos en edad de jubilación, recibe una pensión, cuyo monto no sobrepasa el 30% de su último salario; mientras que el 74.8% no ahorra para su retiro ni cuenta con apoyos para evitar una vejez con carencias y condiciones de pobreza”.

Otro problema que se enfrenta, dijo el legislador, es que las personas no exigen que se les dé de alta ante el IMSS porque consideran que no tienen un beneficio directo por el mal servicio que dan.

Criticó que el sistema de seguridad social sea desigual, ya que el gasto promedio para un trabajador afiliado en el IMSS es de 1,230 pesos; mientras para un trabajador de Petróleos Mexicanos es alrededor de 16,000 pesos, es decir, 13 veces mayor.

El director del CIEP concluyó que, se debe tomar la consciencia de que un sistema de salud no es gratuito, sino que es resultado de un cofinanciamiento entre Estado, población y empresas.