De los abstencionistas en la última elección en México, 40% no acudió a votar porque es inútil y la situación sigue igual o peor que antes, gane quien gane ; 38% dijo que su abstención es una llamada de atención para los políticos.

El presidente del IFE, Leonardo Valdés, indicó que el 1 de julio será la elección más grande de la historia del país, porque el padrón de ciudadanos con posibilidades de votar es de 79.4 millones; porque 14 millones de esos electores son jóvenes que votarán por primera vez; porque 57% de los mexicanos podrá acudir a 16 comicios locales, y porque están en juego 2,127 cargos de elección popular. Es la elección en la que la cantidad de poder político que está en juego es la más grande la historia de nuestro país , afirmó.

Consideró que el votante mexicano se ha sofisticado , porque es más informado y demandante con sus candidatos, lo que genera que los comicios también sean los más competidos.

De acuerdo con un estudio sobre participación ciudadana, los mexicanos en condición de pobreza no encuentran incentivos suficientes para asistir a votar, porque para ellos cualquier candidato que gane no podrá alterar significativamente su condición . Además, a medida que se pasa de la pobreza alimentaria a la patrimonial , la probabilidad de abstención aumenta. El abstencionista obtiene, en promedio, un ingreso personal mensual de 3,559 pesos y su familia de 5,677 pesos.

El estudio considera que un factor de la abstención es que la sociedad mexicana es desconfiada de sus instituciones.

Cuando ésta se apodera de sus miembros, la participación electoral no puede mantenerse inmune a esa dinámica. A medida que crece el índice de confianza, baja la probabilidad de abstenerse y, por ello, aumenta la participación electoral , destaca el estudio utilizado por el IFE.

Los que no votan

  • Alrededor de 40% de los abstencionistas considera que es inútil sufragar porque nada cambia.
  • De quienes deciden no votar, 38% dijo que su ausencia de las urnas es una llamada de atención para los políticos.
  • Según el IFE, los mexicanos en condición de pobreza no encuentran incentivos para salir a votar.

El abstencionista obtiene, en promedio, un ingreso personal mensual de 3,559 pesos y su familia de unos 5,677 pesos.