El gobierno de Nuevo León aseguró que no hubo un motín (intento de fuga) en el penal de Topo Chico, sino un ataque directo de integrantes del Cártel del Noreste para asesinar a su propio líder al interior del penal, Javier Orlando Galindo Puente o Jesús Galindo Puente, alias el Maruchan.

En conferencia de prensa, el secretario de Gobierno de Nuevo León, Manuel González, y el procurador del estado, Roberto Flores, informaron que el motín de febrero en Topo Chico dejó 49 reos muertos. Luego, el gobierno estatal tomó el control del penal, y con ello terminó con un gran negocio que por años había existido, que tiene que ver con la extorsión, las amenazas y el cobro de piso .

Por ello, Manuel González dijo que no se trató de un motín, sino de una operación entre integrantes del Cártel del Noreste (un desprendimiento de los Zetas) para asesinar al Maruchan, debido a que consideraban que no reunía las cuotas necesarias para mantener a la organización delictiva. No fue una riña, no fue una fuga, no fue motín, fue un asesinato , sostuvo.

Explicó que los atacantes consideraron que había menos dinero, por lo que consideraron que Galindo Puente no cumplía con las cuotas y toman la decisión de tratar de quitarlo como líder; es por ello que sucede lo que ocurrió .

Los funcionarios explicaron que la operación para el asesinato comenzó a las 9:24 de la noche del miércoles, cuando se presentó una riña en el Ambulatorio Rondín 1 del penal del Topo Chico, donde asesinaron al Maruchan y a dos de sus acompañantes.

Tras lograr su cometido, los atacantes fueron contenidos con gases lacrimógenos por custodios del centro de reclusión y elementos de Fuerza Civil, minutos después de iniciada la riña.

El secretario general de Gobierno del estado de Nuevo León Manuel González Flores, y el secretario de seguridad Pública estatal, el general Cuauhtémoc Antúnez, descartaron la existencia de fuga de reos o intento de ésta, así como el uso de armas de fuego.

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