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Política

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“Fría” aprobación de IP a cambio en Hacienda

El sector empresarial dio el beneficio de la duda a los nombramientos de Ernesto Cordero y Agustín Carstens anunciados ayer, pues si bien son reconocidos, se requieren personas que entiendan las necesidades de México y generen políticas públicas en pro de las pequeñas y medianas empresas.

El sector empresarial dio el beneficio de la duda a los nombramientos de Ernesto Cordero a la Secretaría de Hacienda y Agustín Carstens al banco central anunciados ayer, pues si bien son reconocidos, se requieren personas que entiendan las necesidades de México y generen políticas públicas en pro de las pequeñas y medianas empresas.

Aun cuando los empresarios apoyaban la permanencia de Guillermo Ortiz al frente de Banxico, la iniciativa privada se comprometió a trabajar con los funcionarios en sus nuevos cargos, con el fin de enfrentar los retos del país, como la reforma fiscal en el 2010.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) pugnó porque la designación de Ernesto Cordero Arroyo como nuevo Secretario de Hacienda y Crédito Público contribuya con su experiencia y capacidad técnica para lograr las mejores causas para la nación.

Salomón Presburger, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), y Mario Sánchez, dirigente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), coincidieron en que si bien Carstens tiene experiencia, habrá que esperar a ver su propuesta de trabajo, por lo que pidieron al Senado poner reglas claras para respetar la autonomía de Banxico.

México necesita crecer y todos tenemos que impulsar ese crecimiento, dijo Claudio X. González, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN), luego de que reconoció la labor de Agustín Carstens en Hacienda.

empresas@eleconomista.com.mx

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