Como en cada elección, los partidos políticos y sus candidatos no sólo entran en la etapa de descalificaciones, ingresan además en la guerra de encuestas . Los resultados de los sondeos difieren y los abanderados las desconocen cuando no les favorecen.

A pesar de que en cada proceso electoral hay un boom de compañías encuestadoras, la regulación de las empresas patito o fantasma es compleja, coinciden los especialistas en marketin Roy Campos y Gisela Rubach.

Rubach Lueters asegura que eliminarlas sería afectar la libertad de expresión, además de que estas empresas han sido consideradas como un instrumento necesario.

Roy Campos asegura que no hay manera de castigar a estas empresas, más vale que en términos de mercado se castigue a las malas encuestadoras .

Aunque es difícil regular a las empresas que surgen en cada proceso electoral, ambos expertos coinciden en que afectan la imagen de las compañías consolidadas.

Hay que ubicarlas y estar atentos a lo que viene, es decir, comparar lo que publicaron y lo que se conocerá al final de la jornada electoral , dijo Gisela Rubach.

Incluso mencionó que una semana antes de la jornada electoral, en el ambiente político se observarán cosas interesantes, pues habrá una diferencia entre lo publicado en las primeras semanas del proceso electoral y lo que se presentará días antes de la elección .

Las encuestadoras fantasmas dañan el prestigio del método. El ciudadano después sólo se queda con la idea de que las encuestas lo engañaron y que no sirvieron . Más vale que en términos de mercado se castigue a las malas encuestadoras y que ya no las veremos en el siguiente proceso electoral , comentó Roy Campos.

Recordó que algunas de las encuestadoras que participaron en los procesos electorales de los años 2000 y 2006 ya no publicaron en este año el mercado las castigó, porque ya no las contrataron , afirmó.

Sobre la forma en que el ciudadano puede detectar cuál es una encuesta patito o fantasma, el experto en estudios de mercado reconoció que no hay manera de ubicarlas, sólo se podría saber si es buena o mala, ubicando el nombre de quien la firma .

El exconsejero presidente del IEDF, Javier Santiago Castillo, reconoció que la regulación en los códigos electorales estatales no es rigurosa pero no se necesita más rigor, dijo.

jreyes@eleconomista.com.mx