Nueva York, EU. La dimensión del reto de la migración demanda construir una alianza global que atienda las causas y factores que la originan, y los impactos económicos, sociales y culturales que provoca en las naciones de tránsito y destino, afirmó el presidente Enrique Peña Nieto.

Al copresidir con Portugal la quinta mesa redonda de la reunión de alto nivel sobre la respuesta a grandes desplazamientos de refugiados y migrantes, paralela a la 71 Asamblea General de la ONU, el presidente dijo que todos los gobiernos tienen la obligación ética de actuar para proteger la integridad, la vida, los derechos y la dignidad de los migrantes.

Manifestó que para garantizar el pacto global propuesto y que alcance pleno consenso es fundamental respaldar a los gobiernos y ciudadanos de los países de tránsito y recepción de migrantes y refugiados.

En ese contexto, Peña urgió a superar las visiones que criminalizan el fenómeno e impulsar políticas globales que impacten positivamente en los migrantes.

Expuso que la mesa de trabajo representaba un primer paso para analizar el fenómeno migratorio y avanzar hacia un Pacto Global para la Migración Segura, Regular y Ordenada.

En esa ruta, reitero el ofrecimiento de México, país que por su geografía e historia es una nación de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes, de organizar una reunión internacional preparatoria para concretar en el 2018 este importante acuerdo .

A su vez, al participar en la sesión plenaria de la reunión, Peña afirmó que la historia demuestra que no hay barreras que detengan el movimiento de las personas.

México seguirá trabajando, aseguró, para que se reconozca a los migrantes como agentes de cambio, se garanticen sus derechos humanos y se destierren los discursos de odio y discriminación en su contra.

Siete ejes de gobierno

Tras urgir a ubicar el tema de los migrantes, sus derechos, dignidad y bienestar en el centro del diálogo global, el presidente Enrique Peña planteó siete propuestas de gobierno:

Dar al tema un enfoque de derechos humanos.

Asumir una visión de corresponsabilidad entre los países de origen, tránsito, destino y retorno de migrantes.

Reconocer las aportaciones de los migrantes al desarrollo económico y social.

Lograr la inclusión social para contribuir a erradicar la intolerancia, los prejuicios y el racismo.

Instrumentar un marco de gobernanza de la migración, que ofrezca alternativas para el manejo seguro y ordenado de los flujos migratorios.

Buscar mayor cooperación internacional para fortalecer las capacidades de los estados en la atención integral de la migración.

Considerar el cambio climático y los fenómenos naturales como causas de la migración.

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