El Ejército nacional intensificó el uso de sofisticados drones para vigilancia estratégica y operaciones de inteligencia contra organizaciones criminales. Lo hizo en 2015 en la operación de captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán y en 2020 para la aprehensión de José Antonio Yépez Ortiz “El Marro”. Actualmente el Ejército cuenta con cuatro aeronaves no piloteadas.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) también usa estos vehículos aéreos para operaciones de protección civil, vigilancia en las zonas fronterizas y vigilancia de instalaciones estratégicas.

Durante el actual gobierno federal, estos aparatos se han utilizado 214 veces en la vigilancia de los oleoductos y gasoductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), así como en apoyo a los mandos terrestres, de acuerdo con la Secretaría.

Se trata de un Hermes 450, un vehículo aéreo no tripulado (UAV) táctico diseñado para misiones prolongadas. Tiene una resistencia de más de 20 horas durante una misión principal de reconocimiento y vigilancia. Por este modelo, la Sedena pagó 25 millones de dólares (unos 520 millones 750,000 pesos). Su costo de mantenimiento es de 1.9 millones de dólares, unos 40.8 millones de pesos.   

La Sedena también cuenta con un S-4 EHECATL, un avión de vigilancia diseñado y fabricado en México por Hydra Technologies de México. Este aparato fue donado por dicha empresa al gobierno mexicano, y su costo de mantenimiento es de 5.3 millones de pesos.

Asimismo, la Secretaría de la Defensa Nacional cuenta con un Baalam 5-45, un avión no tripulado hecho en Guadalajara, Jalisco. El dron es impulsado por un motor a gasolina, tiene 12 horas de autonomía, un radio de acción de 120 kilómetros y una carga útil configurable. La Sedena pagó a plazos por este modelo en 459 millones 195,400 pesos, y esto incluye el mantenimiento por el plazo del contrato.

La Sedena cuenta con un Elbit Systems Hermes 900, un vehículo aéreo no tripulado de tamaño medio, de múltiples usos, fabricado en Israel y diseñado para desarrollar misiones tácticas de media altitud y larga duración. Actualmente es usado por las Fuerzas Armadas de Israel, Chile, Colombia, Suiza y México. Este aparato fue transferido por la Policia Federal, tras su extinción, a la Sedena, y tiene un costo de mantenimiento de 12.7 millones de dólares, es decir, unos 266 millones 332,380 pesos.

Esta información fue proporcionada por la Secretaría de la Defensa Nacional a través de una respuesta a una solicitud de información con folio 00007000346020. La Sedena precisó que cuentan con los permisos de vuelo correspondiente por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Cabe destacar que la Sedena ha utilizado la tecnología que proporcionan estas aeronaves a fin de recabar información táctica sobre grupos criminales. De hecho, utilizó aeronaves de este tipo por varios meses en 2015 en la sierra entre Durango y Sinaloa para recopilar datos de la presencia de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Lo mismo se hizo en por varios días en agosto del 2020 en Guanajuato para lograr la captura de José Antonio Yépez, conocido como “El Marro”, quien fuera el líder del cartel de Santa Rosa de Lima.

jorge.monroy@eleconomista.mx

kg