En Veracruz, donde los reporteros trabajan en un clima precario e inseguro, estar al amparo de la Comisión Estatal para la Atención y Protección a Periodistas, lejos de otorgar una sensación de seguridad al profesionista amenazado, lo deja en el centro del blanco, exhibe José Uriel Rosas, vocero de la Delegación de Veracruz del Club de Periodistas de México AC.

El 31 de julio 2015 fueron asesinadas cinco personas en un apartamento ubicado en la colonia Narvarte de la Ciudad de México; entre ellos estaba Rubén Espinosa Becerril, un fotoperiodista veracruzano que dejó su natal estado, debido a presuntas amenazas que habría recibido. A un año de los hechos, el móvil del multihomicidio aún no es descubierto; sin embargo, el caso levantó voces de la opinión pública en el sentido de que en México y en particular en Veracruz, ser reportero se ha convertido en una profesión de alto riesgo.

El 20 del mes en curso, Pedro Tamayo Rosas, periodista veracruzano de Al Calor Político y El Piñero de la Cuenca, recibió un disparo frente a su casa. Había estado bajo protección policial desde que comenzó a recibir amenazas en enero de este año.

Uriel Rosas relata que desde el inicio de la actual administración estatal, las agresiones en contra del gremio han ido en aumento; en particular en contra de aquellos que cubren la nota roja. Los compañeros temen ejercer esta profesión, la cual se ha convertido en la más peligrosa , observa Uriel Rosas.

Es ya una situación insostenible, denuncian

El gremio pide seguridad, la cual al no garantizarse, ha convertido en insostenible la situación que viven los profesionistas de la comunicación en este estado sureño de México; sin embargo, el gremio ha perdido confianza en la actual gubernatura y espera el relevo del gobernador para tener respaldo y garantía de vida.

Sobre los ataques en contra de informadores, el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab, advierte que intimidan al gremio e impactan negativamente el derecho a la libertad de expresión, privando a la sociedad de su derecho a la información .

En tanto, Irina Bokova, directora general de la UNESCO, tras condenar el asesinato de Pedro Tamayo Rosas, advirtió: Las armas no deben usarse para circunscribir la libertad de prensa y la libertad de información, esenciales para la democracia y el Estado de Derecho .

Recientemente, el coordinador senior del programa de las Américas del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés), Carlos Lauría, advirtió que Veracruz es actualmente el lugar más letal para el ejercicio del periodismo en el hemisferio occidental, y las autoridades estatales han demostrado que carecen de la voluntad y la capacidad de resolver los asesinatos de periodistas .

Según registros del CPJ, al menos seis periodistas han sido asesinados en Veracruz en relación directa con su labor desde que el gobernador Javier Duarte Ochoa asumió el poder en el 2010; además, esta organización investiga otros nueve casos para determinar si los periodistas fueron asesinados en represalia directa por su labor.

EL DATO

El domingo 31 de julio próximo se cumple un año del multihomicidio ocurrido en un departamento de la colonia Narvarte, en la Ciudad de México, donde falleció el fotoperiodista Rubén Espinosa, quien había sido amenazado de muerte en Veracruz y se había refugiado en la capital.

Por ese motivo, se realizan diversas acciones, entre ellas una manifestación el domingo ante la PGJDF, un festival de arte en Luz Saviñón 1909, colonia Narvarte, y una exposición fotográfica en el Parque Juárez de la CDMX. (Redacción)

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